Advierten sobre fuertes precipitaciones en la Amazonía por el octavo descenso de temperatura del año

La Amazonía peruana se prepara para enfrentar el octavo episodio de friaje de la temporada, según las recientes alertas emitidas por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi). Este fenómeno climático, caracterizado por un descenso brusco de la temperatura y la llegada de lluvias intensas, representa una amenaza significativa para las comunidades de la selva, donde la infraestructura suele ser más vulnerable a los eventos meteorológicos extremos. Las autoridades han activado protocolos de emergencia para mitigar los posibles impactos, recordando la severidad de situaciones similares en años anteriores que resultaron en inundaciones y problemas de salud generalizados.

Según la investigación publicada por El Comercio, el Senamhi ha emitido el aviso meteorológico N° 138, clasificándolo como alerta naranja, anticipando lluvias de intensidad variable acompañadas de tormentas eléctricas y vientos que podrían alcanzar los 40 km/h desde este domingo 27 hasta el martes 29 de abril.

El pronóstico del Senamhi detalla que este domingo se esperan acumulaciones de precipitación significativas: alrededor de 33 milímetros por día en la selva norte y cerca de 60 mm/día en la selva sur. Esta alta concentración de lluvias incrementa el riesgo de desbordes de ríos y deslizamientos de tierra, especialmente en áreas con deforestación o suelos inestables. Los departamentos bajo alerta incluyen Amazonas, Cajamarca, Cusco, Loreto, Madre de Dios, Puno y San Martín, abarcando una vasta extensión del territorio amazónico.

Ante este panorama, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha intensificado las coordinaciones con las autoridades locales y regionales. Se está verificando el estado de las rutas de evacuación, la señalización de las mismas y la operatividad de los servicios de emergencia, incluyendo centros de salud, cuerpos de bomberos y estaciones policiales. La preparación y la respuesta coordinada son cruciales para minimizar los daños y proteger a la población vulnerable.

La población ha sido exhortada a tomar medidas preventivas para proteger sus hogares y comunidades. Se recomienda reforzar los techos de las viviendas, establecer sistemas de alerta temprana, como silbatos o alarmas comunitarias, y elaborar un Plan Familiar de Emergencias. Este plan debe incluir rutas de evacuación claras, puntos de encuentro seguros y provisiones básicas para hacer frente a una posible emergencia.

Además de la selva, otras regiones del país también se encuentran en alerta debido a las lluvias. El Senamhi ha advertido que la humedad proveniente de los Andes, favorecida por las precipitaciones en la sierra, afectará principalmente a los departamentos de Lima, Ica, Arequipa y Moquegua. Esta situación podría generar huaicos y deslizamientos, especialmente en áreas urbanas con asentamientos precarios.

El Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) ha identificado las regiones con mayor cantidad de población expuesta a riesgo muy alto por movimientos en masa: Cusco, Cajamarca, Puno, Huánuco y Áncash. En estas regiones, se estima que podrían verse afectadas 776,636 viviendas, 1,416 establecimientos de salud y 10,120 instituciones educativas. Las autoridades instan a la población a evitar actividades cercanas a los ríos y a mantenerse informada a través de los canales oficiales.