Luego de una supervisión a 16 parques públicos en Tingo María, por parte de representantes de la Defensoría del Pueblo, se constató que la mayoría de ellos se encuentran en mal estado.
Durante la inspección, se evidenciaron deficiencias en materia de infraestructura, acceso, seguridad y la ausencia de letreros que indiquen cumplir con las medidas de bioseguridad ante la COVID-19, lo que pone en riesgo la integridad y la salud de niñas, niños y adolescentes.
Se observó que ocho de los parques no tienen rampas de acceso para las personas con discapacidad, siete poseen las bancas y los juegos con fierros expuestos.
Además, seis no cuentan con cámaras de vigilancia y otros seis tienen las luminarias en mal estado, con focos rotos o cableado expuesto.
Durante la visita, la institución encontró que había caracoles africanos y casi todos tenían agua empozada, lo que constituye un peligro sanitario.
Entre los parques que se inspeccionaron se encuentran el Ecoparque, Plaza de Armas, Colono, José Olaya, Ricardo Carrión, Los Leones.
Asimismo, Bella Durmiente, Túpac Amaru, Brisas del Huallaga, Parque Infantil Brisas del Huallaga, Alberto Páez y Ramón Castilla.
Asimismo, en el distrito de Luyando se encontraron pisos desnivelados, postes de electricidad por caer, rampas incompletas, entre otros.
Entretanto, en Castillo Grande se supervisaron cuatro parques donde se observaron espacios sin rampas de acceso, juegos oxidados, cables expuestos.
La Defensoría exhortó a los gobiernos locales a disponer de las acciones necesarias para garantizar el bienestar y seguridad de la población.
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