Adrianzén defiende estado de emergencia pese a ola de asesinatos

Durante la sesión de interpelación en el Pleno del Congreso, el primer ministro Gustavo Adrianzén defendió la eficacia de los estados de emergencia implementados en zonas de alta criminalidad, pese a la creciente ola de violencia que enfrenta el país. De acuerdo con cifras del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), en lo que va del año se han registrado 583 asesinatos, lo que ha encendido las alarmas entre autoridades y ciudadanía.
Frente a un pliego de 43 preguntas formuladas por los legisladores, Adrianzén aseguró que los estados de emergencia están dando resultados tangibles. «No podemos admitir que las medidas adoptadas hayan fracasado. Se trata de un proceso integral, multisectorial e intergubernamental cuyo éxito se observará progresivamente», señaló.
El jefe del Gabinete Ministerial afirmó que los estados de emergencia han permitido reducir en un 30% los delitos en los distritos donde se han aplicado, y destacó su utilidad como herramienta que mejora la eficiencia de las operaciones policiales. No obstante, reconoce que se necesita persistencia para consolidar resultados.
El contexto no es favorable: para el 10 de abril se ha convocado un paro de transportistas en protesta por la crisis de inseguridad ciudadana, una muestra del creciente malestar social ante la falta de soluciones concretas.
Además de la inseguridad, Adrianzén fue cuestionado por su respaldo al exministro del Interior, Juan José Santiváñez, por la composición del gabinete, la respuesta ante el derrame de petróleo de Repsol y los aranceles impuestos por Estados Unidos. También fue consultado por las investigaciones que involucran a la presidenta Dina Boluarte, como el caso Rolex y las cirugías.
Cuando se le preguntó si era consciente del daño que puede causar la percepción de que los ministros actúan como «adulones», Adrianzén respondió con firmeza: “No acepto ese tipo de adjetivos para referirse a los ministros y ministros de Estado”.
Por su parte, congresistas como Jaime Quito y Kelly Portalatino no descartaron una posible moción de censura, al considerar que el premier no está logrando mejoras sustanciales en su gestión.