El mundo del atletismo asistió a una jornada llena de sorpresas y emociones encontradas en el Mundial, donde la distancia de los 1.500 metros masculinos se convirtió en un auténtico campo de batalla. La eliminación de Jakob Ingebrigtsen, campeón olímpico, debido a una lesión, marcó un antes y un después en la competición. Este evento, sumado a otras inesperadas caídas, ha reconfigurado el panorama de los favoritos para la final. El rendimiento de Adrián Ben, el atleta gallego de Viveiro, resalta en este contexto, no solo por su clasificación a las semifinales, sino también por la inspiración que encuentra en su relación amorosa. Su historia, una mezcla de pasión deportiva y apoyo sentimental, ejemplifica cómo el equilibrio emocional puede influir positivamente en el desempeño atlético.
“Amor” y superación personal se entrelazan en esta edición del campeonato.
“Según el reportaje de El País, Adrián Ben, después de haber sobrevivido la mañana calurosa en la selva de las eliminatorias de 1.500m, declara: “Ay, el amor! El amor puede más que el deseo. El amor de mi vida me ha ayudado a encauzar la distancia.””. El atleta, especialista en 800 metros, encuentra en su pareja, Águeda Marqués, también corredora de 1.500m, el apoyo y la guía necesarios para afrontar los desafíos de esta exigente disciplina. “Marqués le brinda consejos técnicos y ánimos”, contribuyendo significativamente a su preparación.
La inesperada eliminación de Ingebrigtsen, campeón olímpico de Tokio, a los 24 años, sacudió al mundo del atletismo. La lesión en el talón que lo aqueja desde hace meses, y el juicio a su padre y exentrenador, lo han mantenido alejado de su mejor forma física y mental, truncando sus aspiraciones de coronarse campeón mundial en esta ocasión. “La temporada del noruego ha sido atípica”, marcada por altibajos emocionales y físicos, que finalmente le impidieron rendir al máximo nivel en la pista. A pesar de este revés, el atleta no se rinde y se prepara para competir en los 5.000 metros, distancia en la que espera tener una mejor actuación.
Además de la ausencia de Ingebrigtsen, la final de 1.500m se vio privada de otros dos grandes nombres: el francés Azzedine Habz, con la mejor marca del año, y el joven keniano Phenuel Koech, ambos eliminados en las series clasificatorias. Este escenario abre un abanico de posibilidades para otros corredores, como Josh Kerr, Jake Wightman y el estadounidense Cole Hocker, quienes ya han demostrado su capacidad para derrotar a Ingebrigtsen en el pasado. También emerge la figura del neerlandés Niels Laros, considerado el heredero europeo del noruego, quien con tan solo 20 años se ha ganado un lugar entre los favoritos gracias a su serenidad y talento innatos. “Tokio podría ser el escenario de su consagración”, donde buscará emular los logros de su antecesor y escribir su propia historia en el atletismo mundial. El español Adrián Ben, con el aliento de su amada, también buscará dar la sorpresa.




