Una adolescente de iniciales I. C. C. de 14 años intentó acabar con su existencia en dos oportunidades en menos de una semana por razones que se desconocen. Los hechos se produjeron en el poblado de Sirabamba, en el distrito de Santa María del Valle.
Versiones de sus vecinos afirman que la menor buscó un pesticida de uso agrícola, que guardaba su padre, el cual ingirió después de mezclarlo con agua; minutos después empezó a retorcerse de dolor porque la sustancia tóxica hacía efecto en su organismo.
Los familiares, de inmediato, la trasladaron al Hospital Hermilio Valdizán, donde le realizaron el lavado gástrico y le suministraron antibióticos para neutralizar el efecto de la sustancia tóxica en su organismo y de esta forma le salvaron la vida.
La menor habría tomado la fatal decisión por problemas familiares y sentimentales. La primera vez que bebió la sustancia tóxica fue el 25 de setiembre y la segunda, la madrugada del 27. Felizmente en las dos oportunidades pudieron estabilizarla al ser atendida a tiempo.
Los médicos le advirtieron que su cuerpo no resistiría una tercera vez. Recomendaron a sus padres que la lleven a un psicólogo.




