Vladimir Putin, presidente de Rusia, Tamim bin Hamad Al Thani, emir de Qatar, y Gianni Infantino, presidente de la FIFA, participaron en la ceremonia de entrega de la organización del próximo Mundial, en la que el país anfitrión de este año entregó simbólicamente la posta al siguiente.
Los tres dirigentes se reunieron en la Sala Georgievsky del Gran Palacio del Kremlin para simbolizar el cambio de país anfitrión y utilizaron, en lugar de un testigo, el balón oficial de los partidos de las rondas eliminatorias de la Copa Mundial, el adidas Telstar Mechta, que el propio Putin bajó del podio y entregó al emir de Qatar.
Rusia 2018 llegó a fin, coronando a Francia como campeón en el estadio Luzhnikí.
La próxima Copa Mundial se celebrará en Qatar del 21 de noviembre al 18 de diciembre de 2022.




