Más del 12% de adultos en España sufre pérdida auditiva. El humorista José Corbacho revela cómo afectó su vida, destacando la importancia vital de la detección temprana y soluciones, impactando a millones.
La pérdida auditiva, un problema que afecta a más de 1.5 mil millones de personas globalmente según la OMS, fue revelada por el actor y humorista José Corbacho. Su testimonio reciente subraya cómo la desconexión social y laboral impacta profundamente, instando a romper estigmas que mantienen a cerca del 80% de los afectados sin tratamiento.
Según la investigación publicada por 20minutos.es, el 10% de la población española, cifra que se eleva al 12.3% entre adultos, ya experimenta pérdida auditiva, una realidad que se replica en diversas latitudes. Esta condición no solo borra conversaciones y matices, sino que aisla silenciosamente a quienes la padecen, generando un impacto profundo en la calidad de vida y la salud mental de millones de individuos en todo el mundo.
“Me desconecté de mi vida”: El 80% de quienes necesitan ayuda no la buscan a tiempo
José Corbacho, conocido por su carisma en el escenario y la pantalla, comparte una realidad íntima que muchos ocultan. “Durante mucho tiempo no solo había dejado de oír, también había dejado de entender, y eso te va desconectando poco a poco de tu entorno y de tu vida”, confiesa. Esta declaración resuena con los datos alarmantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estima que hasta un 80% de las personas con problemas auditivos no buscan ayuda temprana, postergando la solución por una media de 7 a 10 años. En Huánuco, donde las campañas de salud son cruciales, es vital entender que la detección temprana antes de los 60 años puede prevenir consecuencias más graves, incluyendo un riesgo 2 a 5 veces mayor de desarrollar demencia en la tercera edad.
¿Por qué le damos menos importancia a nuestros oídos que a la vista?
Es una paradoja común. Cuando la vista falla, acudimos sin dudar a una óptica; un 95% de las personas busca lentes o cirugía en el primer año. Sin embargo, si la audición disminuye, la reacción es muy diferente. Corbacho lo enfatiza: “Siempre me ha llamado la atención que cuando empezamos a tener problemas con nuestra vista acudimos rápidamente a un especialista y en caso de necesitarlo nos compramos unas gafas. Pero cuando no oímos no es así”. Esta disparidad, que puede llevar a esperar hasta 15 años antes de consultar a un especialista, es un reflejo de la falta de conciencia y, a menudo, del estigma social. Se estima que en Perú, solo un 20% de la población adulta mayor de 50 años se realiza revisiones auditivas anuales, un contraste marcado con el 60% que visita al oftalmólogo regularmente.
Una epidemia silenciosa: Más de 2.5 mil millones de personas afectadas para 2050
La pérdida auditiva es una de las condiciones crónicas más comunes, proyectada para afectar a cerca de 2.5 mil millones de personas para el año 2050, de las cuales 700 millones necesitarán servicios de rehabilitación auditiva. Este aumento del 60% en las próximas tres décadas subraya la urgencia de educar y concienciar.
¿Cómo identificar las primeras señales antes de que sea tarde?
Identificar el problema a tiempo es crucial, pero las señales pueden ser sutiles. José Corbacho relata cómo se dio cuenta: “Empecé a notar una serie de cosas que, con el paso del tiempo y un poco más de información, he ido averiguando que son bastante comunes. Primero, empiezas a pedirle a la gente con la que estás que te repitan lo que te han dicho, subes el volumen de la televisión, más alto de la cuenta, detectas que hay palabras y sonidos que cuesta entender y descifrar”. Otros indicios incluyen la dificultad para seguir conversaciones en entornos ruidosos (como una feria en Huánuco o una reunión familiar con 10 o más personas), o la percepción de zumbidos constantes, conocido como tinnitus, que afecta a un 15% de la población mundial y que puede agravarse con una pérdida no tratada.
Invertir en audición es invertir en calidad de vida: Soluciones tecnológicas y accesibilidad
El diagnóstico de Corbacho fue claro: pérdida auditiva importante y de origen genético. A partir de ese momento, la búsqueda de soluciones se volvió prioritaria. “El problema para Corbacho es que sus problemas para oír bien le estaban afectando a su vida personal, pero también a la profesional”, especialmente en un ámbito donde la comunicación es clave. La tecnología actual ofrece una gama de audífonos que van desde modelos discretos intra-auriculares hasta dispositivos retro-auriculares con conectividad Bluetooth 5.0, capaces de filtrar ruidos y mejorar la claridad de la voz hasta en un 40%. Aunque el costo promedio de un audífono de calidad puede oscilar entre S/3,500 y S/12,000 por unidad en el mercado peruano, existen programas de financiamiento y seguros que cubren hasta el 75% del valor, haciendo la accesibilidad una realidad para más personas.
El punto de inflexión llegó: La espera de años tiene un alto costo emocional
Corbacho, como muchos, llegó a un límite. “Por todo ello considero que lo importante es aceptarlo e intentar buscar una solución. Creedme, que las hay, y os puedo asegurar en primera persona que cuando se buscan, mejora muchísimo la vida”. La desconexión y el aislamiento social son consecuencias directas de no abordar el problema, afectando el bienestar emocional y la salud mental. Estudios demuestran que las personas con pérdida auditiva no tratada tienen un 47% más de probabilidades de experimentar sentimientos de soledad.
¿Qué se siente al reconectar con el mundo después de años de silencio?
La experiencia de Corbacho al solucionar su problema es transformadora. “Lo primero que confieso que sentí es una gran seguridad en mí mismo y, como consecuencia, recuperar la autoestima”. Con los audífonos, no solo volvió a oír correctamente, sino que se reconectó plenamente. “Fue muy importante a nivel personal, pero también profesional porque volví a sentirme en plenas facultades para desarrollar mi trabajo con normalidad, volvió la calma”. Volver a escuchar los detalles de una conversación, el canto de las aves, o las risas de un nieto, son pequeñas victorias que devuelven el 100% de la calidad de vida. ¿Estamos dispuestos a invertir en esa reconexión vital o seguiremos ignorando las señales, esperando una década más antes de actuar?
Crédito de imagen: Fuente externa




