La empresa estatal Activos Mineros S.A.C. AMSAC, insiste en solicitar la declaratoria de emergencia de la relavera Quiulacocha, debido a las fuertes lluvias y granizadas registradas en Pasco en los últimos días, que generaría el colapso en perjuicio de las comunidades colindantes advirtió AMSAC.
El pasado mes de febrero, AMSAC exigió al COER Pasco y al INDECI Pasco que tomen urgentes acciones ante el inminente desborde de la relavera Quiulacocha pues ello afectaría a las poblaciones de Quiulacocha, Rancas y Yurajhuanca, además de contaminar las aguas de los ríos Ragre y San Juan, sin embargo, esta solicitud fue desestimada por el responsable del INDECI en Pasco.
Los comuneros de Quiulacocha a través de sus dirigentes también desestimaron la declaratoria de emergencia y al contrario exigieron a los funcionarios de AMSAC, a hacer funcionar 2 motobombas y desviar las aguas ácidas hacia la relavera de Ocroyoc.
El gerente general de AMSAC, Antonio Montenegro a expresado que “Hemos venido alertando tempranamente y a todo nivel, los riesgos de las lluvias y nevadas registradas en la región Pasco, las que han alcanzado niveles de 13.2 mm/día y que han llevado a la rápida pérdida de borde libre de la relavera de 61 cm a 46 cm y con pronósticos de Senamhi que indican más días con precipitaciones de 10 mm/día”, señaló
En ese contexto, el funcionario informó que AMSAC ha solicitado a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y al Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) que autoricen el traslado de aguas ácidas excedentes acumuladas en la relavera Quiulacocha (propiedad del Estado) al pasivo ambiental “depósito de aguas ácidas de Yanamate” (propiedad de Cerro SAC), ambas calificadas como lagunas de aguas naturales por la ANA.
Este bombeo con una potencia de 1800 caballos de fuerza, permitiría trasladar (por el período de la emergencia) un volumen de 9,000 m3/día aproximadamente. Sin embargo, ello demanda de la autorización previa y conjunta de sus entidades de gestión, control y de fiscalización”, anotó Montenegro.




