La Policía Nacional detuvo a Gahela Cari, activista trans y candidata a diputada por la alianza Venceremos, mientras participaba en una protesta en la Plaza de Armas de Lima, donde expresaba su rechazo al presidente José Jerí y al Congreso.
El hecho fue registrado en video y muestra el uso de la fuerza durante la intervención. Tras la detención, Cari fue trasladada a la comisaría de Monserrat, donde permanece retenida sin acceso a una defensa legal, según denunciaron allegados y personas que acudieron al lugar.
Desde la dependencia policial, la candidata difundió una carta en la que califica lo ocurrido como una “retención y secuestro”, denunciando abuso en el procedimiento policial.
“Llegaron decenas de policías a detenerme por el simple hecho de defenderme de la represión que recibimos por rechazar a Jerí y la mafia congresal que captura las instituciones”, escribió.
Gahela también agradeció las muestras de respaldo de sus compañeras y cercanos, señalando que se mantiene firme pese a las agresiones.
“Gracias compañeras por estar. Escucho sus arengas y su apoyo me fortalece. Estoy golpeada, pero firme”, expresó.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) se pronunció tras la detención y cuestionó duramente la actuación policial, calificándola como una intervención “arbitraria” y con un uso “desproporcionado de la fuerza”.
La organización exigió garantías inmediatas para la integridad física de la candidata y el cumplimiento estricto de los estándares legales.
“Exigimos respeto al debido proceso y a su integridad personal. La actuación estatal debe ajustarse a la ley y a los estándares de derechos humanos”, indicó la CNDDHH.
El caso ha generado preocupación en colectivos sociales y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes demandan transparencia sobre las razones oficiales de la detención y las condiciones en las que permanece la activista.
La abogada Mar Pérez alertó públicamente que el caso no solo implica una intervención violenta, sino que estaría marcado por presuntos actos de transfobia durante la detención.
En sus redes sociales, calificó lo sucedido como una “detención violenta y cargada de transfobia”, y advirtió además que en la comisaría de Monserrat se estaría restringiendo el acceso de abogados.
Según su denuncia, la dependencia policial no permite que la defensa legal pueda ingresar, situación que agrava las preocupaciones sobre una posible vulneración del debido proceso.




