La confianza de los inversores en Apple se ve sacudida por una demanda colectiva interpuesta por accionistas, derivada de las recientes complicaciones en el lanzamiento de Apple Intelligence y las consiguientes demoras en la mejora de Siri. La compañía, conocida por su meticulosa gestión de la imagen y la innovación, se enfrenta ahora a acusaciones de haber minimizado las dificultades técnicas y los plazos necesarios para integrar de manera efectiva capacidades avanzadas de inteligencia artificial en su asistente de voz. Este revés se produce en un momento crucial, con la competencia en el sector de la IA intensificándose rápidamente y empresas como Google y Microsoft liderando el camino en la integración de estas tecnologías en sus productos.
Según la investigación publicada por Reuters, la demanda alega que Apple engañó a los accionistas sobre el progreso real de la integración de la IA, lo que provocó una caída en el precio de las acciones y pérdidas potenciales que ascienden a cientos de miles de millones de dólares.
La demanda, presentada ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California, nombra como acusados al CEO de Apple, Tim Cook, al CFO Kevan Parekh y al ex-CFO Luca Maestri. Los accionistas, liderados por Eric Tucker, argumentan que durante la Worldwide Developers Conference (WWDC) de junio de 2024, Apple transmitió la impresión de que la IA sería un componente central de los nuevos dispositivos iPhone 16, especialmente en lo que respecta a una Siri más potente y personalizada. La confirmación posterior del retraso en el lanzamiento de esta Siri mejorada, en marzo de 2025, se considera el primer indicio de la verdadera situación, según el documento legal.
El punto de inflexión, según la demanda, fue la WWDC 2025, donde Apple “no anunció ninguna actualización sobre las funciones avanzadas de Siri”. Esta omisión, combinada con la percepción de que las demostraciones iniciales de Apple Intelligence eran prematuras, alimentó las dudas sobre la capacidad de la empresa para cumplir con sus promesas. La controversia sobre si Apple disponía de un prototipo funcional de la Siri personalizada mostrada en la WWDC 2024 ha sido objeto de debate público, con la empresa negando categóricamente las acusaciones de que se trataba de una mera demostración sin base técnica real.
La opinión de figuras influyentes en el ámbito tecnológico, como John Gruber, autor del blog Daring Fireball, ha sido crucial en el desarrollo de esta situación. Gruber, quien calificó las funciones de Siri como “vaporware” en su artículo “Something Is Rotten in the State of Cupertino”, es citado directamente en la demanda. Su análisis crítico ha contribuido a la narrativa de que Apple exageró las capacidades de su IA y no fue transparente sobre los desafíos técnicos involucrados. Es importante recordar que Apple ha sido históricamente reservada con respecto a sus planes de desarrollo, lo que a veces genera expectativas poco realistas entre los inversores y el público.
Paralelamente a esta demanda por parte de los accionistas, Apple también enfrenta otra demanda colectiva por “engañar a los consumidores” sobre el estado actual de Siri y las capacidades de Apple Intelligence. Este doble frente legal subraya la gravedad de la situación y el impacto potencial en la reputación de la empresa. El valor de mercado de Apple, que superó los 3 billones de dólares en 2023, es particularmente sensible a las percepciones sobre su capacidad de innovación y liderazgo tecnológico. La resolución de estas demandas podría tener implicaciones significativas para la estrategia futura de Apple en el campo de la inteligencia artificial y su relación con los inversores y los consumidores.




