La comunidad agrícola de Panao, liderada por el incansable dirigente Mauro Quispe Calla, se enfrenta una vez más a la adversidad provocada por infraestructuras deficientes. Las continuas lluvias y el cambio en los patrones naturales han deteriorado considerablemente las carreteras de acceso a los caseríos, complicando la vida cotidiana y la economía local. Los campesinos, cuyas vidas giran en torno al cultivo de la papa y otros tubérculos, se encuentran en una situación crítica, no solo por la inaccesibilidad de sus productos al mercado, sino también por la falta de servicios básicos como el agua y el saneamiento.
El llamado a la acción es claro: la urgencia de mejorar las carreteras no puede subestimarse ni posponerse. El alcalde y las autoridades regionales deben reconocer que la infraestructura vial es vital no solo para la economía, sino también para la cohesión y el progreso social de las comunidades rurales. La solución exige una respuesta coordinada y decidida que involucre un plan de reparación y mantenimiento de carreteras, junto con una estrategia a largo plazo para su pavimentación y mejora continua.
Es momento de trascender la diplomacia y tomar medidas concretas. La administración municipal y regional deben asignar recursos y establecer alianzas para garantizar que las carreteras sean transitables, asegurando así que los productos agrícolas puedan llegar a los mercados y que los residentes no se vean forzados a vivir en un aislamiento que perpetúa la pobreza. Además, es esencial que esta acción no se quede en promesas electorales sino que se materialice en resultados tangibles.
Terminamos con una interrogante que debe hacer eco en los despachos de quienes toman las decisiones en nuestra localidad y región: ¿Vamos a dejar que las comunidades rurales de Panao sigan sufriendo por la desatención o les facilitaremos los medios indispensables para que ellos mismos puedan construir su progreso? Cómo respondamos a esto será un claro indicativo de nuestra perspectiva y de nuestra dedicación a asegurar un futuro equitativo e integrador para todos los habitantes de la provincia de Pachitea y más allá.




