A trabajar juntos por el progreso de Huánuco

A trabajar juntos por el progreso de Huánuco

Huánuco cuenta con un gobernador y un alcalde netamente huanuqueños, quienes ofrecieron trabajar por el progreso de la provincia y del departamento en general. Sin embargo, es necesario que dejen atrás las disputas políticas y trabajen juntos por el bienestar de la región.

Es fundamental que las autoridades dialoguen y colaboren en proyectos y obras emblemáticas que beneficien a la población, como la mejora de carreteras, aeropuertos y servicios públicos. 

La unión de esfuerzos entre ambas autoridades, así como el trabajo conjunto de los consejeros del gobierno regional y los regidores de la municipalidad, es crucial para el progreso de Huánuco.

El diálogo y la colaboración entre las autoridades políticas y sus equipos técnicos es esencial para llevar adelante proyectos y obras que mejoren la calidad de vida de la población. 

El alcalde debe convocar a todos los alcaldes distritales y trabajar en conjunto para planificar obras y proyectos que impulsen el desarrollo de la región.

Es necesario que las autoridades dejen de lado el orgullo y la mezquindad y trabajen juntos por el bienestar de Huánuco. 

La unidad y la cooperación entre las autoridades es fundamental para abordar las problemáticas locales y lograr un desarrollo sostenible para la región.

Desde esta columna, instamos a las autoridades a caminar juntas, no necesariamente de la mano, pero sí en la misma dirección, hacia el progreso y el bienestar de Huánuco. 

La población espera mucho de sus líderes y necesita de su compromiso y trabajo conjunto para lograr mejores condiciones de vida, infraestructura y servicios.

Que no se repita la historia sucedida en la época del siglo pasado, cuando la señora Luzmila Templo gobernaba la región y su sobrino Eduardo Miraval Templo fue elegido como alcalde provincial de Huánuco, y debido a la rivalidad y el gran ego de ambos, terminaron peleando y el perjudicado fue la ciudad de Huánuco.

Es bueno que tengamos algo muy claro, las actuales autoridades que ahora representan a la provincia y región, han dejado su condición de personas de a pie, para asumir una investidura y responsabilidad mucho mayor. Lo que pueda querer uno o el otro, a nivel personal, no interesa, se debe manejar las instituciones con una visión menos personalizada y más pensado en la población. 

Es momento de dejar atrás las disputas y diferencias y enfocarse en el progreso y el bienestar de la región, honrando el compromiso adquirido con la población que los eligió.