Jesús Máximo Flores (54) fue recluido en el penal de Potracancha acusado por el delito contra la libertad sexual en la modalidad de tocamientos indebidos en agravio de su hijastra de 11 años.
El hombre habría sido sorprendido por el hermano mayor de la agraviada cuando le realizaba tocamientos en sus partes íntimas y dio a aviso a su padre cuando fue a visitarlo, quien a su vez denunció el hecho a la madre de la menor quien lo denunció en la dependencia policial.
La menor agraviada habría manifestado que su padrastro, le hacía tocamientos desde el 18 de octubre del año pasado y le daba dinero para que no avise a su madre.
El acusado negó toda responsabilidad y explicó que con la madre vive hace 6 años, desde entonces asumió el rol de padre de los hijos de ella de 11 y 12 años. Aceptó que con la pequeña jugaba de manos, e incluso indicó que ella se le cuelga del cuello y tal vez en esas circunstancias accidentalmente la haya tocado.
Sin embargo, su argumento no convenció al magistrado amarilense quien ordenó su internamiento por seis meses en el penal de Potracancha.



