A participar en el simulacro

Para esta noche está programado un simulacro de sismo de 8.5 grados, que de suceder, su fuerza demoledora mataría a mucha gente y, según especialistas, más del 50 % de las casas de Huánuco quedarían destruidas porque la mayoría son antiguas y otras, especialmente, las de los cerros que circundan Huánuco y alrededores porque fueron construidas precariamente con materiales rústicos y sin los criterios técnicos establecidos según las normas del urbanismo.
Los terremotos destruyen y matan. Son fenómenos de la naturaleza que no hay forma de evitarlos ni pararlos, a lo más, se puede tomar precauciones para minimizar los daños. Debido a que suceden esporádicamente y de sorpresa, sus daños son muy graves, mucho más en las noches, como el ocurrido recientemente en Italia, con las consecuencias que ya conocemos.
Perú se encuentra dentro de la zona denominada Círculo de Fuego del Pacífico, es decir, una zona altamente sísmica y, por lo tanto, en cualquier momento se puede producir un evento que puede dejar graves consecuencias, ya que nuestro país está en un espacio proclive a este fenómeno por la cercanía a la placa de Nazca y la Cordillera de los Andes.
De suceder un terremoto, que el Rey y Patrón Señor de Burgos no lo permita, sería probable que las lagunas se lleguen a desbordar y que los ríos se represen, lo que y causaría terribles inundaciones y huaicos, y por supuesto, sería el fin del valle de Huánuco.
Este simulacro debe servir para que la población participe y se prepare. No debemos tomarlo a broma ni dejarlo para la anécdota. Que los taxistas, mototaxistas y la gente, que se desplaza en vehículos, actúen activa y responsablemente para saber, qué hacer cuando ocurra de verdad.
Esta noche, podemos aprender una forma de cómo debemos actuar con nuestros hijos, vecinos y autoridades. Participemos todos.