A defender la nueva Ley universitaria

En alguna oportunidad el congresista Juan Sheput dijo que “ser congresista es todo un arte”, refiriéndose a todo el manejo interno del Congreso, en el cual los congresistas muestran otro rostro, el de sus verdaderos intereses, un rostro que cuidan mucho no mostrar al pueblo que los eligió.
Por ejemplo, el congresista aprista Javier Velásquez Quesquén presentó una propuesta para modificar 9 artículos de la Ley Universitaria; entre ellos, la estructura de la Sunedu. Su objetivo no es la mejora de la ley, por el contrario, sino el de debilitarla para que posteriormente encuentren argumentos para derogarla. Esto es una muestra de que a los “Padres de la Patria” no les interesa mucho el desarrollo del país, sino solo la “mermelada”.
Ahora, hay que tener en cuenta lo dicho por Sheput, “el arte de ser congresista”. Debido a que el Apra, como partido, ha perdido peso político y si quiere una tajada del poder, vigencia y liderazgo dentro del Congreso, tiene que hacer “alianzas” con otros partidos; en este caso, sería el fujimorismo. Recordemos que el fujimorismo se opuso a esta ley desde el principio; sin embargo, a ellos no les conviene realizar este tipo de propuestas por no desgastar más su imagen. Esta vez le tocó a Javier Velásquez hacer el trabajo sucio para el partido naranja.
Felizmente, los alumnos y autoridades de las universidades nacionales, ayer en una marcha en Lima, dijeron basta y que se respete la ley; que no se regrese a la tristemente recordada ANR, que terminó siendo un foco de corrupción y manejo casi delincuencial de la institución.
Que la nueva ley requiere de algunos ajustes se entiende, pero traer todo al tacho en una jugada cochina del “alfil” de Alan, es sumamente dañino para el futuro de la educación del país. El pueblo seguirá reaccionando y exigiendo respeto hacia las instituciones, como las universidades.