A casi cinco años del feminicidio de Lesly Valeria Vicente Félix (19), el proceso judicial continúa marcado por la demora en la ejecución de las órdenes de captura contra los principales investigados: Erick Villogas Carhua, suboficial de la Policía en actividad destacado en la comisaría de Uchiza, y su padre Diófenes Villogas Tolentino. Ambos son considerados por la Fiscalía como presuntos coautores del crimen.
El Poder Judicial de Tingo María ya remitió los oficios correspondientes a la División de Requisitorias, donde se dispone la ubicación y captura inmediata de los investigados. Los documentos judiciales precisan que la medida implica su inscripción en el registro nacional, lo que faculta a cualquier dependencia policial del país a detenerlos en cuanto se confirme su paradero.
Pese a ello, hasta la fecha los requeridos permanecen sin ser ubicados, lo que ha generado preocupación y malestar en la ciudadanía, así como cuestionamientos hacia las instituciones encargadas de hacer cumplir las disposiciones judiciales.
El feminicidio de Lesly Vicente se registró el 15 de julio de 2020, cuando la joven estudiante de Ingeniería Civil fue atacada en una vivienda del pueblo joven Víctor Raúl Haya de la Torre, en Tingo María. Según la investigación fiscal, sufrió múltiples heridas provocadas con un cuchillo de cocina, que le causaron la muerte en el acto.
El caso, calificado como uno de los más emblemáticos y sensibles de la región Huánuco, sigue pendiente de resolución final. Organizaciones sociales y colectivos feministas han reiterado su exigencia de justicia, recordando que la impunidad en casos de violencia de género envía un mensaje negativo a la sociedad.
La Fiscalía ha reafirmado que existen elementos de convicción suficientes para sustentar la participación de los investigados, y ha solicitado celeridad en la ejecución de las órdenes de captura. Entretanto, la familia de Lesly Vicente mantiene su lucha por conseguir justicia y que este crimen no quede impune.




