El río Higueras se contamina permanentemente a través de la mano del hombre, con sustancias químicas que llegan al cauce llevadas por las lluvias o arrastradas desde los terrenos agrícolas, a lo cual se suma la reciente contaminación por el derrame de combustible del cisterna que se volcó en las alturas del distrito de Kichki. Así lo afirmó Raúl Cajahuanca Torres, gerente de Sostenibilidad Ambiental de la Municipalidad de Huánuco y experto en temas ambientales. Cajahuanca afirmó que, lamentablemente, no se ejecutan monitoreos técnicos.
Precisó el monitoreo debe hacerse en toda la cuenca del río Higueras y sus afluentes, comenzando varios kilómetros arriba de la planta de captación de agua para SEDA Huánuco en Canchán, lo que es responsabilidad de instituciones como la Autoridad Local del Agua y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).
Respecto a la contaminación ocurrida por el vertimiento de petróleo diesel al río, señaló que las consecuencias no serán muy negativas, porque en esta época de lluvias el río lleva un gran volumen de agua, lo que permitió que solo ingrese una parte a la captación de SEDA Huánuco. Si el accidente del cisterna hubiese ocurrido en épocas de sequía las consecuencias serían más graves.
Enseñanza
Consideró que esta situación crítica que afecta la dotación de agua potable a la población de Huánuco debe ser tomada como una gran lección para que cada institución cumpla con su obligación y en el caso de SEDA Huánuco que adquiera los equipos de detección de contaminantes en la planta de Canchán y en la planta de Cabritopampa, modernizar su laboratorio que debe ser certificado por Inacal para que en minutos se pueda medir la calidad de agua que se produce para consumo humano.




