EDITORIAL. El hospital Fausto Figueroa

A inicios del siglo XX, el local que ocupa actualmente la Dirección Regional de Salud fue donado por don Fausto Figueroa Villamil, ilustre huanuqueño, desprendido de cosas materiales. Regaló a la ciudad de Huánuco un terreno de más de 10 mil metros cuadrados, con la expresa condición que se construyera un hospital para atender a las personas más pobres de la ciudad y a los campesinos. Se cumplieron en parte los deseos del donante porque poco tiempo después se construyeron ambientes destinados a un hospital, incluso en la parte central se levantó una sala de operaciones, amplias áreas verde, tenía cierto número de camas, cochera y otras instalaciones, cumpliendo así el deseo del Sr. Figueroa.

En la década de los 60 del siglo XX, y con la puesta en funcionamiento del moderno hospital Hermilio Valdizán, el antiguo hospital regentado por religiosas, fue desactivado, sus amplios ambientes pasaron a ser utilizados como el centro administrativo del sector Salud del departamento de Huánuco  y se crea la Unidad de Salud de Huánuco, hoy Dirección Regional de Salud.

Posteriormente, en la década del 80, gracias a las campañas del Rotary Internacional, llega a esta ciudad el eminente médico Oscar Declerq Caus, de nacionalidad Belga, quien tramita, en donación, una parte de ese enorme terreno y se consiguió la cesión en la esquina de Crespo y Castillo con Bolívar, donde con su propio peculio construye y pone en funcionamiento una clínica para atender a pacientes en traumatología, que actualmente sigue brindando este servicio de tratamiento especializado.

La hija de don Fausto Figueroa, la distinguida dama doña Sofía Figueroa Vda. de Echevarría, quien vive en Lima, señala con nostalgia que el deseo de su padre no se cumple y ha sido olvidado, por lo que la ley le faculta solicitar la reversión a los hijos o descendientes. Pero para evitar esto todavía estamos a tiempo para hacer realidad los deseos del donante, para lo cual la Beneficencia Pública de Huánuco que anda en problemas con el sector Salud y con la clínica que ocupa una parte precariamente, tienen que llegar a un buen acuerdo. El Gobierno Regional como condición debe gestionar un presupuesto para construir un centro de salud que esté al servicio de la gente de pocos recursos de esta ciudad.

Esto sería posible porque actualmente el Estado tiene muchos recursos para este tipo de obras y hay que aprovechar las buenas relaciones entre el Ejecutivo y el Gobierno Regional. Ojalá pronto tengamos un nuevo hospital.