Israel Tolentino Cotrina
Huánuco ciudad, de alguna manera, centraliza los eventos y por la parsimonia del público que difícilmente visita una presentación artística, fuera de este centro, salvo “siguitear” negros, la centralización de las artes plásticas y visuales se suma a esta mentalidad de realizar todo en torno a la vieja Plaza Mayor, a esa idea de creer que todo o parte de ella y lo “mejor” pueda encontrarse allí.
La sala Ricardo Flórez es el ambiente que cobija las exposiciones artísticas y vendría bien adecuarla de una mejor manera para estos menesteres, seguramente consultando con los artistas. El municipio puede poner a punto esta instalación y dedicarla exclusivamente a las artes plásticas y visuales. Luego, un compromiso entre Municipalidad y artistas para tener un rol que satisfaga el calendario anual, las presentaciones artísticas mejorarían notablemente, así como el intercambio entre el gran público y los expositores tendría una relación más pedagógica. Hay que repensar ese espacio, volverlo ejemplo para otros municipios y proponer otros centros alternativos, aspirando a un circuito de las artes. Hay que tomar la iniciativa.
El año 2019, el afán por dinamizar el movimiento visual en la ciudad, fue puro entusiasmo. Destaca, el Primer encuentro regional de pintura huanuqueña Integración Plástica, realizado en el mes de agosto. Iniciativa que trató de superar al Salón Nacional de Pintura Contemporánea, dirigida por la Asociación de Artistas Plásticos Ricardo Flórez, ellos mismos, por iniciativa de algunos miembros: William Huasco, Bernabé Goñi, Pancho Palomino, entendieron la importancia de reformularse para darse un nuevo impulso. Organizaron mesas redondas y visitas de colegios, intentaron un diálogo interdisciplinario, otros puntos de vista, personalidades como: Mario Malpartida, Víctor Dominguez, Pedro García, Rubén Valdez, Tito Ponce… apoyaron estos eventos.
¡Buen empiezo! Los salones nacionales de pintura contemporánea, empezaron con brillo y rigor artístico, luego fueron decayendo; la búsqueda de integrar y consolidar una plástica hecha a partir de Huánuco, fue quedando en un saludo a la bandera; al final, años echados al botadero, quizá no hubo un plan a largo plazo. Estamos hechos de costumbres y acostumbramientos, el reto de superarse, no se nota. Los artistas, embelesados en el marasmo de la vida de pueblo, piensan que en estas condiciones no hay nada que hacer o dejar que el sol, la lluvia, hagan su trabajo y si el huayco o el aniego caen cerca a mi casa, “arrimarme” un poquito y seguir reproduciéndome.
Otro evento a contar fue la exposición: La NO violencia contra la mujer, organizada por el Centro de Artes KAYTATA, esta I exposición pictórica, aparte del tema, puso al descubierto la obra de algunas artistas huanuqueñas: Zenia Cruz, Rosalba Jara, Anghela Sotil y Patricia Castillo, autoras que tienen mucho que decir. Propuestas de “pintura urbana” como el del seudónimo HAZE; la IX Muestra de Arte Contemporáneo, buena iniciativa de Eduardo Espinoza con quien discrepo con el título y otros aspectos de la misma, pero dice que se pueden programar eventos y ser consecuentes. Hay exposiciones fugaces en colegios y otras instituciones donde se debe apuntalar la pedagogía del arte, ganar para la formación visual y cuidar ese semillero de artistas como de público para el arte. Otros proyectos sucumbieron a las fechas.
Hay que trabajar los conceptos de Moderno y Contemporáneo; una crítica local; publicaciones, las páginas Variopinto y la revista Wayraviento y otros medios como la radio han mitigado esas carencias, nos faltó una estructura anual, diálogo, más que un “chicheñó”. Hay que promover y financiar exposiciones individuales, ellas hablan de un trabajo serio por parte del artista, incentivar muestras fuera de Huánuco, fuera del país. Por último, felicitar a Francisco Palomino, quien expuso en la muestra colectiva Susurradores del viento en el Centro Cultural Inca Garcilaso en Lima y Raúl Briceño quien publicó dos interesantes libros sobre la pedagogía artística. ¡Un Huánuco plástico, urgente, la mesa está servida!



