El mototaxista Trinit Bautista Rosas (27), asesino confeso de su expareja Damaris Rojas Suárez (27), podría pasar el resto de su vida en la cárcel al ser hallado culpable del delito de secuestro con subsecuente muerte, por el que fue acusado por el Ministerio Público.
Según la investigación fiscal, Trinit recogió de su trabajo a Dámaris y la llevó en su mototaxi, fueron a la Plaza de Armas de Paucarbamba, donde Trinit compró arroz chaufa y gaseosas y fueron a comer a un parque.
Mientras la bodeguera se disponía a darle el vuelto, Trinit echó dos pastillas de diazepam a la gaseosa Cola Cola, que luego dio de beber a la enfermera técnica, quien se quedó dormida en la parte posterior del trimóvil, el cual fue aprovechó el sujeto para llevarla inconsciente hasta su casa en Colpa Baja, donde se apoderó de su celular y escribió a sus familiares y amigos fingiendo ser Dámaris.
A las 11:00 de la noche despertó asustada Dámaris, llamó a Trinit y le preguntó a qué horas la llevaría a su casa, y él le respondió que escribió a su compañera de trabajo para que llame a sus padres y les diga que se quedaría con él en el lugar, y ella se tranquilizó.
Luego tuvieron relaciones sexuales y al terminar, mientras platicaban, Dámaris recibió un mensaje de texto que no quiso hacerle ver a Trinit, este le reclamó si era el mismo chico que quería estar con ella, y a su insistencia le respondió que sí era él.
Trinit se enfureció, le reclamó de porqué no le puso su parche, lo cual la molestó y quiso irse diciéndole que no ha cambiado, que mejor se hubiera quedado en la cárcel. Esto lo enfureció aun más y la empujó contra la pared y cayó al piso, y cuando se reponia, Trinit cogió un fierro de 90 cm y la golpeó tres veces en la nuca hasta matarla.
“Yo no quería matarla, yo quería chocar con el “pata” que siempre la molestaba a mi esposa, por eso lo cité (al supuesto amante) para que venga a Colpa Baja, y decirle que ella era mi esposa, pero me ganó el impulso”, manifestó Trinit al juez.
Tras cometer el crimen, arrastró el cuerpo y lo tiró al pozo de 10 metros de profundidad, luego echó aceite y un colchón ardiendo, con la intención quemar el cuerpo y borrar las evidencia del asesinato.
“Yo no la secuestré, siempre estuve con ella, teníamos una relación a escondidas de sus familiares. (Después de matarla), yo iba todas las noches a la casa porque me dolía lo que le había hecho, le pedí que me perdone”, expresó ante el juez el feminicida confeso.
Luego de más de cuatro horas de audiencia, el juez Iván Aguirre, del Juzgado de Investigación Preparatoria de Amarilis, dispuso que el asesino sea encarcelado por 9 meses preventivamente, para ser investigdos por el delito de secuestro con subsecuente muerte, argumentando que existe una alta probabilidad que restringió la libertad de Dámaris al llevarla inconsciente hasta la casa.
El fiscal que tuvo una débil sustentación, no mencionó durante la audiencia que Trinit ya había estado encarcelado acusado de tentativa de feminicidio en agravio de Dámaris, por esa razón el juez llamó la atención por presentar el requerimiento de prisión desordenado y con documentos simples




