Por los malos antecedentes del comportamiento de los barristas del club Universitario de Deportes, en cumplimiento del protocolo de seguridad para espectáculos deportivos y ante la presencia de gran cantidad de elementos conocidos como integrantes de la barra brava, la Policía Nacional desplegó un gran contingente y tomó extremas medidas de seguridad.
El sábado, una gran cantidad de barristas cremas con banderolas y diversos instrumentos pasearon por el centro de la ciudad y llegaron a la Plaza de Armas entonando cánticos y lemas de aliento a su equipo. La Policía se limitó a seguirlos en su desplazamiento y la cosa no pasó más.
Desacostumbradamente, a las 9.30 de la mañana cerró al tráfico vehicular el jirón León de Huánuco desde la pista que pasa por el puente Tingo y en el puente de ingreso al estadio.
Las puertas del estadio se abrieron a las 11.30 de la mañana para que ingrese el público. La barra crema llegó cuando iba a comenzar el partido y fue colocada detrás del arco sur. Alentaron incansablemente durante los 90’ y al final celebraron el triunfo. Su comportamiento fue tranquilo.




