EDITORIAL. Los hospitales de Huánuco

Uno de los principales problemas de la gran mayoría de obras que se han realizado en el departamento y que se realizan, ha sido y es el expediente técnico. La mayoría destaca por su calidad deficiente y garrafales errores técnicos y de omisión, que terminan truncando las obras, alargando innecesariamente el tiempo de trabajo y obviamente, salen costando dos y hasta tres veces más de lo presupuestado inicialmente.

Como muestra tenemos la obra de agua y alcantarillado de La Esperanza, que lleva cerca de 10 años en proceso de construcción y que no culmina por diferentes deficiencias, entre ellas, los errores en el expediente.

O peor aún, como lo informamos en nuestra edición de ayer, el expediente del nuevo Hospital Regional Hermilio Valdizán ha “obviado” 1500 equipos de trabajo, como ecógrafos y ambulancias.

Muchos podrían aducir que los problemas de Huánuco se deben a una maldición heredada, pero eso sería facilista. La realidad es que el poco profesionalismo y poca identidad de las autoridades y los mismos consultores encargados de realizar los expedientes, dejan mucho que desear. Este problema ha causado que tengamos obras de pésima calidad, como colegios nuevos a punto de caerse, entre estos el Carlos Showing Ferrari.

Debemos recordar que el departamento no tiene ni un solo hospital decente. Los pocos que tenemos están colapsados y desfasados. Entonces, si se está construyendo uno nuevo, invirtiendo más de S/ 180 millones, lo mínimo que se espera es que brinde un servicio de calidad y se implemente con equipos de alta tecnología.

La construcción del hospital Hermilio Valdizán transcurre lento, pero el plazo de entrega ha sido ampliado hasta 2020. Entendemos que el gobierno regional aprobó la creación de un expediente adicional para la compra de los equipos faltantes. Esperemos, por el bien de todos los ciudadanos del departamento, que se cumplan las expectativas.