Uno de los principales eventos en el aniversario de nuestro Huánuco y que siempre ha causado expectativa, especialmente en los niños, han sido las ferias. Al hacer un poco de memoria, durante los últimos años, estas ferias han cambiado y no necesariamente para bien.
La denominada Faica (Feria Agropecuaria, Industrial, Comercial y Artesanal), tiene muy poco de agropecuario e industrial. Es más, lo agropecuario siempre es considerado la última rueda del coche. Además de las grandes limitaciones en capacidad de organización gestión tras gestión, donde normalmente aparecen mafias, que buscan hacer dinero fácil y sin trabajar; también tenemos limitaciones en infraestructura. No contamos con un campo ferial para estos eventos como en otras ciudades.
Ante las protestas de los feriantes de este año, un regidor ha propuesto que se cancele este evento, por la desorganización, falta de control y por la improvisación. Lo cierto es que si evaluamos los años anteriores, las ferias organizadas por la misma comuna, curiosamente, nunca han dejado utilidades. En la gestión pasada hubo una concesión, la misma que fue criticada por sus suspicaces términos del acuerdo, el cual favorecía solo al concesionario.
Entonces, si realmente queremos que Huánuco tenga una feria de alto nivel y no otro mercado más desordenado, sería bueno considerar una opción diferente, como darla en concesión. Esto evitaría las suspicacias y oscuros manejos de los estand, al igual que el indiscriminado ingreso de ambulantes y la inseguridad. Por otro lado, debería de garantizar una organización impecable y de calidad tanto a nivel cultural como agropecuario, industrial, artesanal y comercial.
Consideramos que no debe ser erradicada, debido a que, en primer lugar, es una gran vitrina y oportunidad para promocionar y comercializar nuestros productos, además de que se ha convertido en una tradición. No debemos caer en el facilismo. Cancelar la feria solo tendría un impacto económico negativo para Huánuco y sus empresarios.



