La Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Huánuco, con 2 votos a favor y 1 en contra, confirmó la sentencia contra Meyer Mael Rosales Lucas (36) y Henry Einstein Bernardo Juipa (34), como coautores del delito contra la libertad personal, en la modalidad de secuestro, en agravio de Darwin Anderson Atachagua Gómez.
El secuestro del hijo del dueño de la empresa Atachagua ocurrió el 4 de agosto de 2015 a las 7:00 de la noche en la puerta de su vivienda, a la altura del Paradero 8 en Paucarbamba, distrito de Amarilis.
En el transcurso de la investigación, el 8 de agosto detuvieron a Meyer y en su poder hallaron la envoltura del chip n.° 959941396, el mismo que sería del grupo de chips n.° 9599411394, desde donde los secuestradores exigían el pago de S/ 4 millones a los familiares de la víctima para liberarlo.
En su declaración, Meyer afirmó que la envoltura del chip pertenecía a Henry Einstein Bernardo Juipa. En la investigación, el agraviado reconoció la voz de Rosales y Javier Villogas Espinoza, como las personas que lo mantuvieron cautivo en la localidad de Mallqui del centro poblado de Yapac, provincia de Ambo, desde el 4 hasta el 13 de agosto, en una casa abandonada.
El Juzgado Penal Supraprovincial de Huánuco condenó a ambos por la comisión del delito de secuestro agravado, a 33 y 30 años de cárcel, y a abonar S/ 50 mil de reparación civil, decisión que fue confirmada por los magistrados Yofré Castillo y Angélica Aquino; mientras que la juez Rocío Marín votó por declarar nula la sentencia que condenaba, y solicitó realizar un nuevo juicio oral, además pidió se disponga su inmediata libertad, argumentando que solo el envoltorio del chip hallado en poder de Rosales y que este sindique como propietario a Henry Bernardo, no les puede relacionar en el secuestro, más aún, que dicho número no fue usado en las negociaciones.




