“Ser peruana es sentirse orgullosa de nuestra diversidad cultural”
Antropóloga de profesión, inició su carrera profesional de música en 2007. Sylvia canta desde pequeña, siempre estuvo ligada a la música y al arte. Nació en Lima, pero nunca se olvidó de sus raíces ayacuchanas y huancavelicanas. El lenguaje musical peruano ha contribuido a su formación artística.
¿Cómo inicias en la lírica andina?
Desde mi primer disco trabajé con el guitarrista ayacuchano Daniel Kirwayo, él había acompañado a cantantes de coloratura andina. Trabajar de cerca con alguien que ya conocía un repertorio tan difícil fue más accesible para aprender cada tema, después saber que la tesitura de mi voz sí daba para hacer los temas. Así nace este vínculo.
¿La antropología ha aportado en tu carrera?
Sí, muchísimo, me ayuda para conceptualizar mejor mi arte, poner en valor los símbolos, la orfebrería, los tejidos, etc. hay tantas cosas en nuestro Perú ancestral y deben ponerse en evidencia ahora, es un punto de inspiración muy grande para mí.
¿Qué significa ser peruana?
Sé que los regionalismos nos ayudan mucho para saber de dónde somos, soy muy orgullosa de haber nacido en Lima, pero también de tener una familia que está centrada en los andes. El ser peruana implica sentirnos orgullosos de toda nuestra diversidad cultural. Hoy, tenemos muchas brechas que nos dividen, siempre estamos hablando de los serranos, el costeño, el criollo, de ese que se quiere pasar de vivo, esas nomenclaturas tienen una razón de ser y es porque nosotros no nos conocemos bien y no hemos aprendido a convivir en un espacio en el que disfrutamos nuestra identidad.
Hablemos de “paras”
Ese tema rompió muchos estereotipos y muchos prejuicios con los Andes actuales. Ayudó a que entendieran mejor la propuesta. Lo creamos con esta concepción de pensar en nuestra Pachamama y también a la vez vincularlo con lo que siempre ha sido un hilo conductor que es el romanticismo.
¿Qué significó el estreno del Himno Nacional en quechua?
Fue un punto de quiebre, ya había cantado en algunas ceremonias, pero no habíamos hecho un clip. Hicimos el clip en el Gran Teatro Nacional con esa versión que arregló “Pepe” Céspedes y subimos un tono al estándar en que se canta el Himno para que tenga otro color y quedó. Conmovió mucho, ese año (2015) ya no fue tan criollo en Lima, fue bastante más andino con el Himno.




