TITANES DE ROJO DISPUESTOS A TODO

Arlindo Luciano Guillermo

El sábado 15 junio se realizó el primer Bomberotón, en la Plaza de Armas de la ciudad de Huánuco. Se vendieron aproximadamente dos mil conservas de frejoles con tocino a diez soles. Los bomberos voluntarios de Huánuco no pidieron que les “regalemos un sencillo”, sino vendían productos no perecibles. Este sábado 22 de junio es el segundo Bomberotón con aportes económicos directos. Con la lección pavorosa de las galerías del Jr. San Martín, ¿tendremos el coraje de no aflojar la billetera para implementar equipos y vestimenta de los bomberos de Huánuco? La experiencia enseña con dureza; la necedad la enceguece. A veces esperamos que nos golpeé una desgracia para recién actuar con inteligencia y desprendimiento.

Buscar culpable, responsables, identificar chivos expiatorios, es perder tiempo y revelaría lacerante mediocridad y falta de reacción racional ante un hecho que ha demostrado (con el más descarnado realismo y tragedia) nuestras carencias como sociedad, precariedad institucional, la insensibilidad ciudadana y la brutal muestra de sadismo de ciudadanos que registraban fotografía con el celular, antes que colaborar, tranquilizar o apoyar con el orden, la evacuación  y la solidaridad con el prójimo que veía su trabajo y esfuerzo de años elevarse al cielo en las fumarolas de humo denso y con olor a caucho. El pánico de la gente es comprensible. El Mercado Modelo está al frente. Una chispa y el fuego se propaga sin la posibilidad de detenerlo. Capital, mercadería y ahorros, todo reducido a cenizas. En medio del caos, surge la reserva moral y solidaria: los bomberos, ciudadanos, autoridades que, despertando de la resaca del poder, también estuvieron en el campo de batalla. El fuego devora todo, el fuego no perdona. Un incendio se apaga con bomberos temerarios, agua a chorros, mangueras sin huecos, vehículos con combustible, escaleras telescópicas, vestimenta antiincendios.      

Los “valerosos hombres de rojo” son voluntarios, no reciben sueldo del Estado ni de privados. Son bomberos voluntarios porque tomaron la decisión firme de ayudar al prójimo en un incendio, un desastre, una inundación. Los bomberos se toman en serio la parábola del “buen samaritano”. Ellos tienen familia, hijos, tienen una profesión. Cuando se produce un siniestro o desgracia, el bombero no pregunta quién eres, te pregunta dónde y velozmente, como un rayo o Superman, salen del cuartel. Reciben agradecimiento. Sienten la satisfacción de haber servido al prójimo.,

El fuego acabó, el pánico se diluye lentamente. La vida continúa. Los comerciantes damnificados (o pequeños empresarios), haciendo de tripas corazón y con actitud emprendedora, resucitará de las cenizas como Ave Fénix. La función en el circo debe continuar. ¿Qué hacer, ciudadanos huanuqueños? ¿Criticar? ¿Ponernos a llorar? ¿Esperar que el MEF abra un caño para otorgar presupuesto necesario a los bomberos del Perú? Hay dos caminos: uno de largo plazo (gestionar ante Vizcarra y el MEF presupuesto, en unos años llegará si la suerte nos favorece); el de inmediata acción, que exigen valentía para tomar decisiones institucionales y políticas, siempre bajo el principio de legalidad; pues no vaya que el remedio resulte peor que la enfermedad. 1. El presupuesto destinado para las actividades por los 480 años de fundación española de Huánuco sea para atender las necesidades de los bomberos. 2. Los municipios distritales (Amarilis, Pillcomarca y Santa María del Valle) deben destinar apoyo financiero sin rodeos. 3. Los centros comerciales y la empresa privada deben aportar a los bomberos voluntarios, pues si se produjera un incendio los llamarán sin duda. 4. Alguien (alcalde provincial o gobernador regional) debe liderar una gran cruzada para recaudar fondos económicos. 6. Las Juntas Vecinales deben hacer actividades, como se hace en carnavales o la fiesta de Los Negritos, cuya íntegra recaudación debe ser entregada a los bomberos. 7. Una comisión de honorables ciudadanos debe viajar a países cooperantes y filántropos para gestionar financiamiento y equipos modernos. 8. Hoy sábado 22 de junio, en la Plaza de Armas, de 8:00 a.m. a 01 p.m., tenemos una brillante oportunidad de expresarle nuestra gratitud por el trabajo abnegado y la capacidad de entrega total (¿usted lo haría, estimado lector?) a los bomberos voluntarios de Huánuco. Colaboremos con nuestro aporte económico, digno de un ciudadano solidario, responsable, que sabe que es mejor prevenir y equipar a los bomberos, que lamentar desgracias y pérdidas eternamente.

Huánuco no es nunca más el que aparece en las crónicas de don Virgilio López Calderón. Ese Huánuco está en la memoria y la imaginación. Huánuco es una metrópoli, con cinturones urbanomarginales, universidades, centros comerciales, producción de descomunal de basura, instituciones del Estado, empresas privadas, etc., etc. Ahora es el momento oportuno para apoyar, sin medir el bolsillo, para que los bomberos tengan todo para trabajar mejor y con mayor rapidez. Prevención insobornable, inspección permanente como rutina, señalización, extintores activos, zonas de escape, seguro de infraestructura y de mercancías, licencias renovadas y vigentes. Así el bombero tendría menos trabajo, no se gastaría abundante agua potable, viviríamos en paz, sin zozobra ni sobresalto.