Abi Elizabeth Santiago Pimentel
Como en toda construcción arquitectónica se requiere de un cimiento firme y consistente. Pues el ingeniero observa cómo serán las bases y continuamente está examinando los procesos para que los resultados sean de calidad… Esto no es diferente a la construcción de un hombre en la sociedad. El niño al nacer se ubica automáticamente en una primera escuela que es “el hogar” por tanto tiene a sus primeros educadores muy cerca: sus padres.
Las lecciones, según el currículo de la vida, que ellos aprenden son:
Saludar, dar las gracias, ser limpio, ser honesto, ser puntual, ser correcto, hablar bien, no decir groserías, respetar a los semejantes y a los no tan semejantes, ser solidario, comer con la boca cerrada, no robar, no mentir, cuidar la propiedad y la propiedad ajena, ser organizado y disciplinado. [1]
Para aprender no se espera que crezca sino ni bien abre los ojos al mundo la criatura está en la capacidad de aprender. Los padres deben de cumplir con su gran responsabilidad de educar al niño dándole cálido amor, afecto y comprensión pues no solamente están aprendiendo lo que en líneas arriba se menciona sino es en esa edad donde se forma la personalidad del niño; desde allí se observa y llega a la conclusión que será agresivo, pasivo o asertivo.
Asimismo, los padres deben corregir con paciencia los errores de sus hijos y no dejarlos pasar por alto porque después muy tarde será. Mismo Dios como nuestro buen padre nos recomienda por medio de las sagradas escrituras: “Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma”. Corregir al niño es importante, enseñarles cuál es bueno y cuál es malo, cuál se debe y se puede hacer y qué es lo que no se puede hacer.
Si nos damos cuenta, el niño ya ha edificado con todo esto su base en su primera escuela, es decir, se encuentra preparado para ir a la segunda escuela; sin embargo, los padres, progenitores de los niños en la actualidad, sin ofender a nadie se “olvidaron”. Pensando que todo es responsabilidad de la segunda escuela, de los maestros, y siendo así nuestra realidad ¿podemos exigir una educación de “calidad”? El expresidente de Uruguay, Pepe Mujica sostiene al respecto “no le pidamos al docente que arregle los agujeros que hay en el hogar”.
Ahora bien, en la segunda escuela o Alma Máter se tiene las horas fijadas para cada lección y allí se aprende:
Matemáticas, Lenguaje, ciencias, estudios sociales, Inglés, Geometría y se refuerzan los valores que los padres y madres han inculcado en sus hijos.
Estimados padres, hay que hacer las cosas en su respectivo espacio y tiempo y respetar esta regla de vida, solo así será posible una ¡Educación de Calidad!…



