A un día de la audiencia en que se decidirá su prisión preventiva, que se realizará hoy, la exalcaldesa de Lima, Susana Villarán, asegura que recibió dinero de empresas brasileñas para continuar mejoras en la capital.
Se justifica en “el momento grave que vivía la ciudad”, se excusó Villarán, quien logró mantenerse en la alcaldía con apoyo de personalidades, pero también de Odebrecht y OAS.
“Yo sabía de los 4 millones recibidos. Dos de ellos los cobró Favre con su empresa publicitaria, fue dinero que se pagaba directamente entre brasileños”, aseguró.
Villarán había negado repetidas veces haber recibido dinero de las empresas brasileñas y, sorpresivamente, decidió confesar a pocas horas de la audiencia judicial en la que se decidirá si recibe prisión preventiva por ese financiamiento.
“Siempre supe de los aportes de empresas a la campaña del ‘No a la Revocatoria’. Tomamos la decisión José Miguel Castro y yo de procurar y aceptar los fondos de campaña”, admitió.
Si bien reconoció saber de la recepción del dinero, rechazó que sean sobornos o coimas para favorecer a estas compañías y no supo precisar si también hubo entrega de dinero para la campaña de reelección.
“Lo que tengo seguridad es que OAS y Odebrecht financiaron la campaña del No a la revocatoria” y “no sabíamos en ese entonces que habían fondos ilegales de la Caja 2 o de operaciones estructuradas”, declaró la exalcaldesa.
Lo volvería a hacer
Tras asegurar que no tuvo la intención de aferrarse al cargo y lo hizo para evitar que las mafias organizadas impidan la reforma y reordenamiento de la ciudad Lima, pidió perdón por no haberlo dicho antes, pero dijo que no tiene de qué avergonzarse y “hoy día volvería a hacer eso para el bienestar de la ciudad de Lima”.
“El momento grave que vivía la ciudad hacía necesario que la campaña ciudadana que movilizó a miles de personas se fortaleciera con publicidad política de gran nivel. Por ello, se contrató a Luis Favre”, precisó.
Dijo que no se trató “de mantener el poder de una persona elegida por el voto popular, sino de darle gobernabilidad a Lima, proseguir con las reformas del transporte, de resolver definitivamente el tema de La Parada y el funcionamiento del Mercado Mayorista de Santa Anita”.




