Un ejemplo claro de cómo se utiliza el cargo para beneficio propio es lo que ha cometido el exalcalde de Amarilis, Robinsón Aguirre, quien ni bien asumió como burgomaestre se aumentó el sueldo, en común acuerdo con los regidores, quienes se aumentaron sus dietas, conociendo la prohibición que establecía la Ley del Presupuesto 2015 y lo que es peor, lo hicieron sin tener un informe de Asesoría Legal.
Durante los cuatro años cobraron S/ 84 000 ilegalmente, que según la acusación fiscal, ese dinero deben devolverlo, además de otra cantidad similar por las pérdidas económicas ocasionadas a la comuna amarilense.
El delito según el fiscal Anticorrupción Marco Espíritu, es de peculado doloso, que supuestamente habrían cometido el exalcalde y sus nueve regidores.
La pena a la que se harían acreedores sería de seis años de prisión efectiva; además, el juez Elmer Contreras indica que podrían inhabilitarlo por 12 años para no poder ejercer ningún cargo público.
De concretarse esta sentencia, serían las primeras autoridades municipales en recibir una sanción por este delito, pues otros casos fueron archivados y olvidados.



