No solo lo asesinó y descuartizó el cuerpo de su amigo, sino también lo quemó y lo arrojó en varios lugares para que fuera devorado por las aves de rapiña. Así aseguran pobladores que capturaron a Alejandro Javier Blas Bello (30), quien habría dado muerte a su compañero de trabajo Manuel Godofredo Espinoza Ariza (53), en medio de una discusión cuando ambos ingerían licor.
El presunto asesino, quien no muestra arrepentimiento es también guardián del fundo vecino, del mismo propietario quien los dejó a cargo para su cuidado y mantenimiento.
Los restos de Manuel Godofredo Espinoza Ariza fueron hallados en distintos lugares, por un equipo del Depincri y la fiscal Diana Quispe, el último 16, en el caserío de Huanganapampa, del distrito de Castillo Grande.
Blas Bello (30) es el principal sospechoso, pues el lunes 8 apareció en Sachavaca donde compró dos botellas de aguardiente para llevar a la chacra y cuando no vieron a su amigo, le preguntaron y respondió que no sabía nada.
Un grupo de pobladores empezó a buscar al peón y fue el día martes 16 que hallaron una parte del cuerpo.
Alejandro Javier Blas Bello aceptó haber tomado con su amigo pero aseguró no saber nada de él. La policía halló ropa quemada, botella de aguardiente y hasta una correa que habría utilizado en el asesinato. Al realizarle las primeras preguntas, hablaba incoherencias y fue trasladado al Depincri, donde es investigado.
Al parecer una discusión habría desencadenado el asesinato




