Provincias mantienen tradiciones religiosas de Semana Santa

La Semana Santa es la festividad religiosa y cultural más importante del calendario cristiano y del Perú, donde cada provincia tiene sus propias tradiciones. Con el paso de los años, algunas tradiciones se han ido perdiendo, mientras otras se mantienen intactas en el sentir de los pueblos.

Huánuco

La Semana Santa en Huánuco respeta la fe y la tradición católica y se inicia con una gran participación popular en el Domingo de Ramos, donde los miles de feligreses llegan a las procesiones con su rama de palma en la mano en fiel respeto a la tradición iniciada hace más de 2000 años en Jerusalén.

También, el pueblo se incorpora con entusiasmo en la elaboración de los monumentos del Jueves Santo que se preparan con gran esmero en las iglesias y capillas donde se comparte el café, picarones y chochos con los visitantes.

Mientras, en el Viernes Santo, la escenificación en diferentes partes genera un gran atractivo de los católicos, visitantes de otras provincias e incluso turistas llegan a Churubamba, Tomaykichwa o Huácar para apreciar el Vía Crucis, que más allá de la teatralización misma se realizan con la devota participación de los asistentes.

De igual forma, en la Semana Santa en los pueblos del interior de Huánuco se tienen costumbres culinarias como se podrá apreciar en la puerta de los templos donde se ofrecen dulces huanuqueños, bocaditos; en el Viernes Santo el locro de cushuro se constituye en el plato típico por excelencia que aún se mantiene en la tradición.

Ayacucho

Para Ayacucho, la Semana Santa representa la festividad religiosa más grande e importante y constituye una versión que mezcla la tradición católica y andina donde se aprecia la tradicional salida del Nazareno, patrón de Ayacucho, hasta la iluminada celebración del Cristo resucitado.

El Domingo de Ramos se celebraba con la tradicional procesión de las palmas, en la que Cristo es paseado sobre un burrito blanco que se entremezcla con la muchedumbre. Los fieles junto a la imagen concurren a la Plaza de Armas donde recibe el saludo de los magistrados, alcalde y regidores para luego pasar a la Catedral.

Los ritos se mantienen hasta hoy. Por ejemplo, durante el tradicional `miércoles de encuentro´ las andas del Nazareno, la Virgen y San Juan se acercan, se inclinan y conversan. Al día siguiente, los fieles celebran el Jueves Santo con el tradicional recorrido de las 7 iglesias más importantes de la ciudad.

Áncash

La Semana Santa huaracina era acompañada con actividades religiosas que se iniciaban el Domingo de Ramos y culminaban el Domingo de Resurrección. La tradicional procesión de Jesús Nazareno quien es trasladado en la madrugada del Viernes Santo de la Iglesia Señor de la Soledad a la Iglesia San Francisco, donde esta imagen es muy venerada por los pobladores.

Cusco

La Semana Santa en Cusco se inicia con la procesión del Señor de los Temblores y se acompaña con la preparación familiar de 12 variedades de platos salados y dulces. La procesión del Señor de los Temblores y la gran cantidad de fieles que lo acompañan en su recorrido por la Plaza de Armas y calles adyacentes, es la máxima expresión de la fe de los cusqueños.

La historia de Taytacha Temblores, como se le llama en quechua, o el Señor de los Temblores, se popularizó cuando en 1650 un terremoto azotó a la ciudad de Cusco destruyendo templos y viviendas, razón por la cual esta imagen fue consagrada como “Patrón Jurado” de la ciudad. Se dice que gran parte de sus habitantes se unieron en oración para pedirle a Cristo que cesara la tragedia de la ciudad y así ocurrió.

Arequipa

Entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección las procesiones y el gentío invadían las calles de la Ciudad Blanca. El Viernes Santo era y es uno de los días de más fervor religioso y en la madrugada del Domingo de Resurrección tiene lugar la “quema de Judas”.

Esta tradición consiste en la confección de un muñeco de gran tamaño con tela y fuegos pirotécnicos y representa al apóstol traidor y antes de ser quemado se lee públicamente el testamento, que contiene críticas dirigidas a autoridades y políticos, y finalmente se hace la quema a modo de castigo por la traición a Cristo relatado en la Biblia.