Ayer acudió ante el Congreso de la República el premier Salvador del Solar, en cumplimiento de la Constitución, para explicar ante la representación nacional el plan de gobierno y de trabajo a realizar durante el tiempo que dure su mandato, es decir su agenda política.
Como un cuajado político, Del Solar expuso la situación del país y hacia dónde va a dirigir las prioridades; esta presentación en la práctica es una rendición de cuentas del Ejecutivo ante el Legislativo. Puso énfasis en la lucha contra la corrupción y criticó duramente la decisión de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales de archivar la investigación contra el exfiscal de la Nación, Pedro Chávarry, por el escándalo del deslacrado de una oficina de la Fiscalía, de donde extrajeron valiosos documentos. Finalmente, pidió el voto de confianza del Congreso para seguir aplicando las políticas de desarrollo y la lucha contra la corrupción.
Luego de ser escuchado por los padres de la Patria, estos como ya nos tienen acostumbrados y con sangre en los ojos, buscaron dejarlo mal parado, culpándolo de todas las desgracias de la naturaleza, del incendio del bus en Fiori, de la hasta ahora esperada reconstrucción del norte del país y del problema de minera Las Bambas con los comuneros de la zona que mantienen bloqueada la carretera de acceso a la minera; también, faltaba obviamente, la pobreza extrema. Sin embargo, evitaron en todo momento referirse a lo más importante, que es la lucha contra la corrupción.
El presidente del Poder Legislativo, Daniel Salaverry, cumpliendo su rígido programa alimenticio, suspendió la sesión a la una en punto para retomarla a las tres de la tarde, creemos que es una falta de respeto a los ministros, cuando por la importancia de la situación del país debieron continuar hasta culminarla. Como era de esperarse, los congresistas fujimoristas y apristas, lanzaron adjetivos e improperios. Se olvidaron de los proyectos de reforma que tienen encarpetados y que hace meses los propuso el Ejecutivo, trabajar a espaldas de la población solo buscando sus intereses personales. Como muestra, no se acordaron de los bomberos que entregan sus vidas para atender los incendios. ¿No sería bueno que los gastos de representación se dirijan a los hombres de rojo?
Es más que probable que la confianza se le dada al premier, ya que también se trata de una situación de subsistencia de vida política y de poder de los mismos congresistas, ya que negandola, implicaría un cierre del congreso.



