EDITORIAL. El principio de autoridad

Vivimos en completo desorden en la ciudad por decenas de años. Miles de ambulantes se instalaron en las calles y aceras de la ciudad, debido a que los últimos alcaldes, por cálculo político, lo permitieron y lo que es más, lo propiciaron.

Fue el alcalde Eduardo Mirabal, el primero en implantar en su gestión el principio de autoridad, logró desalojar a los ambulantes y poner orden en las calles de la ciudad de Huánuco. Como sabemos la zona más crítica siempre ha sido los alrededores del denominado mercado “Modelo”, el cual fue incluso privatizado por orden judicial con la finalidad de convertirse en centro comercial, pero tristemente, por revancha política los sucesores desconocieron y hasta la fecha no puede ser saneado y ni menos construido como los propietarios lo tenían planificado.

Durante la etapa más decadente que sufrió la ciudad de Huánuco, debido a la práctica del populismo, compadrazgo y corrupción en la Municipalidad de Huánuco, se otorgaron autorizaciones para paraderos de colectivos en las esquinas y calles, propiciando el caos en el transporte que se agudizó con el ingreso de vehículos combis y peor aún, trimoviles. Posterior a la gestión de Mirabal, prácticamente las calles volvieron  a ser secuestradas por el caos, el desorden, la informalidad y la delincuencia.

Saludamos lo señalado por el gerente general Aldo Reyes, sobre imponer el principio de autoridad y respetar a los vecinos, que son al fin los perjudicados de la invasión de las calles por los comerciantes informales y por su posterior basural.

El señor alcalde postuló varias veces y lo logró, que sus planes de hacer de Huánuco una ciudad moderna se cumpla. Hasta ahora no se pronuncian los regidores, que si bien es cierto son fiscalizadores, pero la ciudad es de todos, no solo del alcalde, pues deben identificarse con este pueblo que los eligió, este pueblo generoso requiere de orden, y de respetar a la autoridad, a los niños y adultos.