EDITORIAL. Un Mamani a la huanuqueña

Desde que aparecieron los teléfonos móviles, todos los utilizamos para comunicarnos a lugares distantes, para acortar distancias, pero este aparatito sirvió para descubrir organizaciones mafiosas, como los “Cuellos blancos del puerto”, integrados por magistrados que negociaban sentencias, nombramientos de jueces, fiscales, ascensos, etc.

El  congresista Mamani pasa a la historia por haberle grabado a Kenji Fujimori, a quien le costó el desafuero del Congreso. Hoy, con estas ingratas experiencias, se tiene que tener cuidado para hablar por el celular con cualquier persona, más con autoridades, por temor de ser grabados o interceptados porque luego estaremos en el escándalo; si son trabajadores o autoridades hasta pueden perder su trabajo.

En el caso de Edú ¿Quién grabó a quién?, ¿Quién tiene interés en sacar al gobernador?, ¿O simplemente quiere hacer escándalo?

La intromisión en las funciones de los gobernadores y/o alcaldes no es nada nuevo, se vivió en las gestiones del médico Picón y del ingeniero Alva, a quienes los hermanos los “asesoraban”  en obras millonarias, hoy vemos cómo emulando a la señora Nadine, Inés Alvarado estaría recomendando gente que trabajó en la campaña electoral y como pago político trata de colocar a sus allegados. Estos favores políticos no son nada nuevos, siempre se ha estilado, solo que evitaron el escándalo.

Hay una frase que se usa con frecuencia “Dios perdona el pecado, pero no el escándalo”. Los hijos del gobernador pueden aconsejarlo, pero de allí a ordenar que un director con poca personalidad acate propuestas, nos dice simplemente que no tiene talla para el cargo, la mejor ayuda que necesita el profesor Alvarado es que se respete su investidura y no hacerlo quedar mal ante la opinión pública, y como lo señaló: no debe permitir que nadie se entrometa en su gestión.

Por algo suceden la cosas, servirá la mala experiencia y que no se detengan las obras y los planes para este departamento.