Y AHORA QUÉ SIGUE EN LA LUCHA ANTICORRUPCIÓN

Denesy Palacios Jiménez (*) 20.03.19

Se ha hecho convenio con Odebrecht a fin que delate a quienes ha estado apoyando en sus campañas políticas, a cambio de recibir las mega obras con jugosos dividendos, que por supuesto recuperaban, gracias a las adendas. Y al final de dónde salía el dinero para esta empresas y todas las que abonaban para las campañas, por supuesto de nuestro erario nacional, es decir se vendía nuestra patria y sus recursos o mejor dicho se hipotecaba, por eso se les conoce como los vende patria, y qué significa esto, traición a la patria.

¿Cuál es el problema en el Perú?, como nación nos remontamos hace 20 mil años, con la presencia del hombre en el territorio andino, cuyas huellas nos han dejado en los talleres líticos, cuya memoria la dejaban plasmada en el arte rupestre. Como Estado surge con el gobierno republicano, cuando nos independizamos del yugo español, para ser gobernados por la elite que había participado en la campaña que supuestamente había sido germinada con los gritos de libertad, confraternidad y justicia; sin embargo, nuestros indígenas siguieron tributando, los esclavos aún no gozaban de libertad y los gérmenes del colonialismo de exclusión de raza y cultura, siguieron imperando durante muchos años, fue recién en el gobierno de Ramón Castilla, donde se da libertad a los negros esclavos y la abolición del tributo indígena. Es decir la libertad, confraternidad y justicia, fue para la elite gobernante: los criollos, que se creían con todo el derecho de enriquecerse, varios de ellos provenían de los países que se iban conformando, es por eso que esta clase gobernante, era gente muy desarraigada; e inclusive añoraban su madre patria: España, más allá de los mares. Esta primera clase política, no funda la república pensando en el desarrollo de la nación o del país, sino pensando en la forma más fácil de apoderarse de los recursos naturales, económicos y hasta sociales, su sueño era Europa, tenían una visión de afuera para afuera, mas no del interior del país. Prueba de ello, es que en cada gobierno hemos ido perdiendo más territorio y nuestros recursos.

En qué se parecen esos políticos desarraigados, a los actuales? En que también sueñan con tener el poder, para mejorar su situación económica personal y/o familiar, hemos tenido gobernantes donde los hermanos, tíos, esposa, disponen de los ministerios y las obras, y piensan y obedecen lo que les dice el Oso del norte, que cada vez languidece más; o lo que cualquier empresa extranjera les ofrece más dádivas, y/o coimas, y por eso hipotecan nuestros recursos al mejor postor, por eso cualquier extranjero es empresario exitoso. Los peruanos tenemos que cumplir con permisos, pagos de impuestos etc. Y difícilmente se generan empresas peruanas.

El desarraigo y la ambición, del perfil de nuestros gobernantes en casi estos 200 años de vida republicana, nos ha llevado a que seamos hoy uno de los países más corruptos; por otro lado, la baja autoestima ha generado este tipo de políticos vende patria, y encima de ello los convenios internacionales, que firmamos de buena fe, al final no permiten que se haga justicia; porque lejos de permitir que nuestra nación retome sus valores, su cultura, sus enseñanzas, nos ponen en el mismo parangón, y quienes salen beneficiados los NEOCRIOLLOS, que con una “viveza” increíble pasan de victimarios a víctimas, al igual que  a los delincuentes se les concede los mismos derechos, o más que a los ciudadanos de bien.

Este panorama se presenta ad portas de los 200 años de vida republicana, con este tipo de políticos desarraigados, donde a los ciudadanos de bien si se nos exige los pagos, mientras que a estos malos peruanos, no sabemos si han pagado la indemnización al Estado por haber infringido las normas; dinero que hoy nos serviría, para generar trabajo para todos los peruanos, para combatir la desnutrición y anemia infantil, la baja educación de calidad pública, seguro social para todos los peruanos, etc., etc.

Si se sigue dilatando medidas que frenen esta corrupción, lo que vemos en los medios son puros remedios, y nada concreto en esta lucha anticorrupción.