INVESTIGACIÓN Y EL LEJANO LICENCIAMIENTO DE NUESTRAS UNIVERSIDADES

Denesy Palacios Jiménez 

La universidad peruana es un espacio de formación profesional, investigación y generadora de conocimientos, así como de recuperación de tecnologías para darles un uso social, y coadyuvar en la solución de los problemas económicos, sociales, culturales y políticos.
Nos interesa de sobremanera indagar sobre cuánto de la problemática de género es abordada en el desarrollo de las tesis de posgrado, por las docentes universitarias de la región centro oriental del país, tanto en las universidades públicas, como privadas; el objetivo es conocer cuántas de nuestras mujeres docentes e investigadoras están sensibilizadas para tratar esta problemática, y por otra parte, cómo colabora la universidad a la solución de los problemas de las mujeres en estas regiones, que no solo han sido golpeadas por la situación de violencia política vivida años atrás, sino que especialmente la mujer rural presenta desniveles e inequidades en cuanto al acceso a la salud, a la educación, al campo laboral y hasta en la participación política; por otra parte, uno de los problemas más álgidos es el problema de violencia familiar, que se traduce en los altos índices de feminicidio y abuso sexual hacia mujeres menores de edad. Recordaba cuando años atrás sancioné a un profesor por acosar a una alumna, los colegas, las docentes mujeres y las autoridades se solidarizaron con el docente abusador, y en el colmo de sus críticas, aludían, cómo es posible que se le haga eso a un padre de familia; es decir, con una facilidad increíble en una sociedad e institución carentes de valores formativos, se pasa al otro extremo, de victimario a víctima; y es que ese es el esquema de la sociedad peruana, ahora veo comportamientos semejantes con los detenidos con prisión preventiva, al final terminan haciendo el papel de víctimas, por supuesto son pocos los que les creen.
Hay avances muy significativos en la conciencia de ciudadanía, en los robos descarados de nuestros políticos, cuya ambición es enriquecerse en cuanto llegan al poder; tenemos conocimiento de cuántas constructoras y consultoras se han creado, bajo la venia de nuestros congresistas, o son de ellos con nombres de testaferros, por eso esta lucha contra la corrupción se torna cada vez más fuerte. Asimismo, es de conocimiento público cómo nuestras empresas estatizadas en la época de Velasco, fueron vendidas a extranjeros, con cuotas de sociedad de los gobernantes y/o congresistas, ahí tenemos el tren que lleva del Qosqo a Machu Picchu, la desaparición de Aero Perú, nuestros puertos, nuestras carreteras, e ahí el por qué suben los peajes exageradamente, y aumenta la construcción de estos por doquier, que sin prestar un buen servicio, cobran sumas que a veces son más que los pasajes que  pagan los señores pasajeros a los transportistas, caso peaje de Ambo. Es decir se esquilma a los peruanos en beneficio de unos cuantos que ejercen el poder en contubernio con las empresas extranjeras
Finalmente, esta región centro oriental es una de las que presenta menores indicadores de desarrollo humano, especialmente para las mujeres, y quisiéramos ver cómo la universidad a través de la investigación puede aportar a la solución y analizar las implicaciones de políticas y las respuestas posibles de cómo trabajar para acortar esta brecha.
Sin embargo la preocupación es mayor, porque las casas universitarias más grandes e importantes de la región Huánuco, aún no encuentran el licenciamiento; sin embargo, se dan el lujo de tener sedes en toda la región y hasta a nivel nacional. ¿Dónde está el papel fiscalizador de nuestros congresistas? ¿Dónde está el Ministerio Público que no defiende a los docentes universitarios cesados arbitrariamente, sin ningún tipo de evaluación, y luego a pesar de estar judicializado, como contaban con el poder del congresista suspendido, convocaron a concurso docente para cubrir sus plazas, justificando la entrada de incondicionales que les apoyarían en su trabajo político. Señores del Ministerio Público y del Poder Judicial de Huánuco, este caso es un mal ejemplo no solo de abuso de autoridad, sino  de tráfico de influencias y por supuesto de corrupción. Ya cayó Hinostroza, cayó Chavarry y se cayó el velo que no dejaba hacer JUSTICIA.