La carencia de agua en muchos pueblos de la sierra y selva es un gran problema que se ha venido arrastrando por años. Todas las personas merecen y deberían tener acceso a agua potable. Con solo esto se reduce considerablemente la anemia. Ojo que la experiencia ha demostrado que se puede hallar soluciones de agua básicas, donde no se necesita gastar miles y menos millones de soles, pero que sí se logra hacer mucha diferencia, ejemplo, la zona rural de Ambo.
Esto nos trae a la obra de agua y alcantarillado de la Villa de Chaglla. Entendemos que es el trabajo de los alcaldes hacer obras y por sobre todo hacerlas bien; sin embargo, ha llamado poderosamente la atención que el proceso, aun teniendo varias observaciones tanto de la OSCE como de la Procuraduría, el alcalde Javier Carhua Masgo ha hecho caso omiso a estas y se empecinó en proceder con la licitación.
Curiosamente, en una práctica de eficacia extrañamente vista en la gestión pública y en esta municipalidad, la comuna dio la buena pro el 13 de diciembre, y programó el pago de adelantos de obra de S/ 1.7 millones para el 18 de diciembre y S/ 3.4 millones para hoy 26 de diciembre. Lo que es verdaderamente preocupante es que se programó un tercer pago de S/ 11.9 millones para el 31 de enero del 2019, ignorando prácticamente todo procedimiento regular de evaluación de valorizaciones y avances de obra.
Que quede claro que nosotros desde esta tribuna apoyamos y promovemos las obras para la población, y por supuesto para Chaglla. Ese pueblo debería de consumir buena agua hace mucho tiempo. Pero también debemos informar cuando no se cumplen los procedimientos establecidos y más bien estos son ignorados suspicazmente, por un aparente beneficio personal.
El presidente Marín Vizcarra señaló CERO corrupción y la licitación de esa obra, desde sus inicios tuvo muchos cuestionamientos. No se trata de ser o no ser mal pensados, se trata de analizar objetivamente los documentos y demostrar si todo está en orden. Esto ya es trabajo de la Fiscalía. Los peruanos ya estamos cansados que nos vean la cara de tontos, como muestra el Congreso mas corrupto de la historia del país.



