EDITORIAL. No por mucho madrugar se amanece más temprano

Este adagio que viene de la antigüedad se utilizaba para referirse a hacer algo para que no le gane el tiempo y que no le ganen los plazos, las etapas, etc. Este adagio podríamos utilizarlo en el oficio del futuro gobernador Juan Alvarado, quien ganó limpiamente las elecciones pero todavía no recibe sus credenciales, y asumirá sus funciones recién el uno de enero.

Teniendo esto en cuenta y como lo informamos en nuestra edición de ayer, Alvarado envió un documento a la Dirección Regional de Salud ordenando suscribir ningún contrato de personal.

Tratando de entender esta acción podríamos decir que tal vez se debió a que el actual gobernador Rubén Alva, haciendo uso de sus atribuciones, en sus últimos días de gestión siga contratando gente como pago político a sus allegados, antes de irse a su casa. O podríamos decir también, que fue una acción no ponderada previamente y propia de un error de la falta de experiencia que no debería repetirse.

Hay que tener en cuenta, que hay ciertos servicios, como los del sector Salud, que no pueden ser pausados ni detenidos por lo sensibles de su naturaleza. Ese es el caso del hospital Hermilio Valdizán, donde cientos de personas acuden día a día para ser atendidos. Estos pacientes no pueden ni deben esperar para ser atendidos.

El diálogo es muy importante entre los comités de transferencia. Cualquiera haya sido la razón para emitir ese documento, se debió sopesar primero, para no cometer tamaño error responsabilizar de los posibles contratos a la directora regional Salud y con una amenaza de una posible sanción.

Posiblemente son sus deseos trabajar en bien de Huánuco; pero debemos de controlar los nervios y la emoción de sentarse a gobernar. Tenga paciencia don Juan, se entiende su preocupación, pero es bueno tener un poco de calma, pues ocupar el cargo y el saborear la gloria deberá de tomarlo despacio, poco a poco, en sorbos, pues le quedan cuatro años de trabajo de lucha diaria y deberá ser permeable y sereno.