La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, rompió su silencio a 24 horas de la audiencia de apelación a su prisión preventiva, para presionar a la sala que evaluará su pedido y acusó al Ministerio Público y al Poder Judicial de decisiones arbitrarias en su contra para mantenerla en prisión.
“Los últimos acontecimientos me están llevando de la ilusión a la preocupación. Que me quieran dejar sin defensa legal en este momento es algo realmente cruel y perverso. Lamentablemente, las arbitrariedades no se detienen, por el contrario se acentúan en la medida que se acerca la hora en el que se definirá mi libertad”, acusó Keiko Fujimori en su cuenta de Facebook.
“Y aquí estoy, 45 días presa, observando cómo el juez y el fiscal de primera instancia siguen atropellando sin compasión el debido proceso para que yo no salga de aquí”, insistió.
En ese sentido, Keiko Fujimori, presionando a la sala encargada de resolver su apelación, mencionó diez puntos por los que argumenta que hay una “emboscada” en su contra para mantenerla en prisión por el caso Odebrecht, donde se le acusa de liderar una organización criminal que lavó dinero de la constructora brasileña.
Entre los más resaltantes, la lideresa del fujimorismo mencionó: “El juez desacumuló mi caso para enviarme a prisión rápidamente, sin haber escuchado la defensa de mis co-procesados, adelantando opinión sobre ellos”.




