La señora René Céspedes Julca (53) denunció que su esposo Fortunato Rivera Atencia (56) murió porque en el hospital de contingencia Hermilio Valdizán se negaron a atenderlo argumentando que no había médicos disponibles.
Detalló que a su esposo Fortunato Rivera lo llevó gritando y retorciéndose de dolor al centro de salud de Pillco Marca, donde luego de tanta insistencia le inyectaron dos ampolletas para calmar el dolor; luego lo llevó al hospital Hermilio Valdizán donde se negaron atenderlos.
“A las 10:00 de la noche llevé a mi esposo creyendo que se internaría, pero el médico lo vio y dijo: “mañana le traes, esto es sinusitis, ahorita el doctor no está, hubieras venido más temprano”. Entonces mi esposo me dijo vámonos a la casa, pero yo insistí y rogué al doctor para que nos atienda, entonces como estaba comiendo su pollo le dijo a su colega que nos recetara pastillas y solo con eso nos fuimos a la casa”, afirmó entre lágrimas la humilde mujer.
No obstante, las pastillas no le sirvieron de nada porque los dolores recrudecieron con más intensidad y el paciente falleció pocas horas después cuando era trasladado nuevamente de emergencia al nosocomio regional.
Policías y un representante del Ministerio Público realizaron el levantamiento del cadáver e iniciaron las investigaciones.



