La solución del grave y repudiable problema social de violencia contra las mujeres que se presenta con cifras de escándalo en el país y en nuestro departamento en particular, no depende de las leyes y demás normas existentes en el Perú, sino exclusivamente del hombre que regresa a su estado de salvajismo para cometer estos abominables actos, según expresó el gobernador regional Rubén Alva Ochoa, en su discurso por el Día de la No violencia contra la mujer que se conmemoró ayer. La ceremonia central se cumplió en la Plaza Mayor, durante el acto protocolar dominical de izamiento del Pabellón Nacional.
En su discurso, planteó que todos debemos recordar que la especie humana solo se diferencia de los animales por su inteligencia superior que lo lleva a generar grandes obras de ingeniería y de convivencia social entre las diferentes razas en paz, armonía y propiciando el desarrollo de la especie para el futuro, pero cuando incurre en actos de violencia y sobretodo contra la mujer es que al instante regresa al estado de salvajismo puro de no proteger la especie ni el género. Esto significa que las leyes no impiden la violencia contra la mujer, aunque sí es aplicable para sancionar estos actos.




