Desaparecer la anemia en niños menores de 3 años, reto superable

Pier Paolo Marzo R.

En Huánuco, en 2017 tuvimos un 44,7 % de niños y niñas con anemia. Las cifras preliminares de 2018 no dan señas de mejoras sustantivas. Es decir, casi la mitad de nuestros niños están en riesgo de tener una adultez con menos oportunidades y además poner en riesgo las posibilidades de elegir bien a sus autoridades –y las de todos- del futuro.
La anemia lleva a una mayor prevalencia de problemas en el crecimiento y desarrollo de nuestra niñez, incluyendo retrasos en sus capacidades de aprender. Es decir, lastra capacidades para toda la vida. Por eso urge reducirla hasta eliminarla.
La buena noticia es que no sólo es posible lograrlo en los 4 años de gestión regional y municipal, sino que YA SE HA LOGRADO. En la VII semana de la inclusión social organizada por el MIDIS se han presentado los casos exitosos de los alcaldes de Curgos (La Libertad),
El Tambo (Junín) y Huamanguilla ( Ayacucho). A modo de ejemplo, en este distrito se logró la reducción de la anemia desde 74 % en 2011 a 14,2 % el 2018. Impresionante. Y ¡sin mucho costo! ¿Hay algún secreto? Ninguno. Veamos la fórmula:

1. Articulación de varias entidades: la municipalidad con su liderazgo, el sector salud con sus programas, el MIDIS, directamente y con Qali Warma, dependencias del sector agricultura y las comunidades y familias del municipio. En Huamanguilla se formaron comités de desarrollo comunal en cada sector.

2. Sensibilización de los servidores del gobierno local y del sector salud, principalmente, alrededor del objetivo y de los medios para lograrlo. Esto incluyendo pasantías del personal para que interactúe con especialistas en nutrición y buenas prácticas alimentarias.

3. Cambio de hábitos nutricionales, en un proceso de incidencia en las familias de todos los actores: líderes comunales, servidores municipales, regionales y nacionales. Y aseguramiento de la provisión de alimentos ricos en hierro, como la sangrecita, el bazo y el hígado, entre otros. En Huamanguilla la municipalidad hizo un convenio con el camal para asegurar la provisión diaria de vísceras.

4. Monitoreo permanente. Un descuido y los logros se caen. Se requiere un esfuerzo permanente para sostenerlo.

Y todos estos elementos con mucho liderazgo político y mucha participación comunal.
Listo. Así como tenemos el problema, tenemos la solución. Cualquiera de los postulantes al gobierno regional puede hacerla suya. Y cualquiera de los 81 alcaldes y 3 alcaldesas recién electas, puede implementarla. En 4 años podemos tener un Huánuco sin niños anémicos y con futuro. O al menos, distritos, allí donde haya voluntad política, con niños que crezcan fuertes y sanos. Ya se sabe cómo. No hay excusa para no lograrlo.