Fueron enterrados Madre y sus tres menores hijos que fueron asesinados a martillazos recibieron cristiana sepultura en Yacus.

Juntos hasta la eternidad. Edith Huaylas de la Cruz (28) y sus tres menores hijos de 6, 4, y 2 años fueron sepultados juntos en una fosa cavada en el cementerio del distrito de Yacus. Centenares de pobladores les acompañaron a su última morada.
La joven madre de familia y sus pequeños fueron asesinados a martillazos por Javier Rivera Miculicich (35) en su vivienda ubicada en Canto Rey en el distrito de San Juan de Lurigancho, Lima, porque ella se negó a retomar la relación que había puesto fin a hace un mes.
Las hermanas de la víctima denunciaron que el sujeto la agredía física, psicológica y sexualmente de manera constante, e incluso la había amenazado con quemar la vivienda con sus hijos adentro, por lo que se había retirado a otra casa, pero volvió, para mandar a sus pequeños a la escuela.
Los padres de Edith decidieron trasladarla desde la ciudad de Lima hasta Yacus junto a sus hijos, para darles una cristiana sepultura en su tierra natal, de donde salió a los 14 años para buscar un futuro mejor en la capital; sin embargo, hace seis años atrás conoció y tuvo hijos con el sujeto que se convirtió en su verdugo.
Centenares de pobladores entre amigos, vecinos y familiares, quienes exigieron una sanción ejemplar con cadena perpetua, trasladaron los ataúdes acompañados de cánticos y baile al ritmo de una banda de música hasta llegar a su sepulcro.
La ministra de Justicia y Poblaciones Vulnerables, Ana María Mendieta Trefogli, también se sumó al pedido y exigió cadena perpetua por los delitos de feminicidio y filicidio, para el desalmado sujeto, quien viene recuperándose de los cortes que se provocó tratando de suicidarse.