Delegación aliancista fue atacada por jaujinos

Al término del partido entre el CD Huamantanga y Alianza Universidad, turbas de desadaptados hinchas que se encontraban en las graderías del estadio Monumental de Jauja así como en las afueras del escenario, descargaron su furia por la eliminación de su equipo y no tuvieron otra cosa que atacar a la delegación visitante. Cuando faltaban pocos instantes para culminar el cotejo, Nifflin Bermúdez, su comando técnico y suplentes del cuadro jaujino ingresaron al campo e iniciaron una gresca agrediendo físicamente a los jugadores azulgrana, mientras que en las graderías, los huanuqueños eran víctimas de insultos y proyectiles que también lanzaron en gran cantidad al campo. El equipo estuvo sitiado durante más de una hora dentro del campo, felizmente bien resguardados por la Policía. Mientras tanto, fuera del estadio la turba se las agarró con los microbuses que llevaron a la delegación y les tiraron una lluvia de pedradas ocasionando la destrucción de las parabrisas y ventanas, al extremo que tuvieron que escapar hasta las afueras de la ciudad donde esperaron a la plantilla. Recién después de una hora y media, llegó un vehículo policial cerrado que sacó al grupo como si fueran policías y les llevaron a donde les esperaban los microbuses. En resumen la delegación aliancista pasó el susto de su vida por esta cobarde agresión.
El delegado aliancista Jorge Rojas, informó que el árbitro Gian Barbagelata entregó anoche su informe de lo ocurrido a la Federación y dijo que exigirá una severa sanción para Bermúdez y para todos los que participaron en la agresión.