En una carta dirigida a Keiko Fujimori, el congresista Rolando Reátegui (FP), implicado en la búsqueda de aportantes falsos para Fuerza 2011, expresó que se vio obligado a decir su verdad ante la Fiscalía y priorizar la lealtad a su familia y a dirigentes de su partido que confiaron en él.
“En este proceso judicial se ha confundido la lealtad partidaria con impunidad”, dice al afirmar que desde hace más de un año todos los implicados de la región San Martín en las investigaciones por los falsos aportantes a Fuerza 2011 enfrentaron el proceso con lealtad y confiando en la defensa legal del partido.
Reátegui asegura que ninguno conocía la procedencia del dinero de los aportes para la campaña electoral de Fuerza 2011 y que, ante “el desamparo de la alta dirigencia del partido me he visto en la necesidad de decir toda mi verdad ante la Fiscalía, y es que para mí la lealtad es bidireccional”.
El parlamentario argumentó que al ver que la lealtad se ha roto por parte del líder, priorizó la lealtad hacia su familia, su esposa, hijos, amigos y dirigentes que confiaron en él como él confió en la líder en su momento.
“Creo que el camino no es la renuncia ni al grupo ni al partido, sino la reconstrucción total de la dirigencia nacional y regional, retomando el ideario primigenio. Quizá sea el momento de entregar la presidencia del partido, mientras nosotros enfrentamos los problemas que nuestros errores políticos han generado”, añadió.
Anunció que no renunciará al partido ni a la bancada, demostrando la unidad, disciplina y lealtad para con el líder y para con la dirigencia.




