Editorial. Chat al estilo criminal

¨Primero fue “la mototaxi” y ahora es “la botica”. Estos grupos de chat son el preferido medio de comunicación de la “Señora K” y de sus congresistas más allegados. Lamentablemente estos chats no son para que discutan propuestas de trabajo para el bien del país ni su performance en el Congreso, no. Estos canales de comunicación son utilizados al mismo estilo de organizaciones criminales y delincuenciales para tramar y confabular contra el presidente de la República y el fiscal José Domingo Pérez.
Las razones son obvias, la “Señora K” está más cerca que nunca de ser enviada a prisión por presuntamente liderar una organización criminal de lavado de activos, dentro de la estructura del partido político de Fuerza Popular. Gracias a los testimonios de testigos protegidos, la fiscalía pudo acceder a información antes revelada de cómo se realizaron estos movimientos ilegales de dinero.
En su última conferencia de prensa, la “Señora K” dijo haber preguntado a Dios por qué tanto odio y maltrato hacia su persona. Habría que recordarle que, durante más de dos años fue la mujer más poderosa del Perú, tuvo literalmente el poder en sus manos para crear bienestar a todo el país. Sin embargo, poco o nada le importaron los ciudadanos y solo se interesó y segó por destruir al partido que le ganó las elecciones presidenciales, y parece que también quiso desquitarse con la población en general por no haberla elegido presidenta.
Gracias a su estúpida guerra política, las inversiones han decrecido, el movimiento económico ha disminuido considerablemente y los que sufren las consecuencias al final del día son como siempre las familias más humildes y los micro y pequeños empresarios.
En menos de tres años, la “Señora K” se ha encargado de destruir al país, de apoyar los intereses de las grandes empresas, de respaldar a mafias de corrupción en la Corte Suprema, Fiscalía y Tribunal Constitucional, todo con la intención que la protejan.
Parece que la sobrina de Vladimiro Montesinos ha sido una alumna disciplinada y superó al maestro.
Ahora, que ya perdió aceptación popular, su partido se empieza de dividir y pierde poder, convenientemente la “Señora K” invoca a la unión y al reencuentro nacional, solo le faltó convocar a la santa paciencia. Es difícil creer en una persona cuya sed de venganza y ambición ha probado ser desmedida.