Luego de 16 días de realizadas las elecciones, en las que hubo cierta tensión e incertidumbre acerca de los resultados, recién ayer terminó del cómputo al 100 % de los votos de todas las provincias, con lo que quedó definido que el próximo inquilino de los ambientes del Gorehco, está entre dos personajes que ya trabajaron e hicieron gestión, que conocen cómo se administra este importante sector y que el 9 de diciembre uno será el ganador de la segunda vuelta. Nuestras esperanzas son que hagan obras de envergadura, para hacer de este departamento el eje del desarrollo regional y nacional, que gasten con honradez los dineros del Estado, que no reviertan la plata y que hagan una gestión transparente. Claro que tienen deudas con algunos empresarios que les “donaron” docenas de camionetas para la campaña y es una deuda política que se paga entregando las obras para su ejecución.
Luego de tantos días, de comprensibles sospechas, de una disimulada complicidad con algunos políticos, la más escandalosa del presidente del JEE, de no haberse pronunciado ante las publicidades engañosas y estafadoras, lo cual es una lástima; mientras el presidente de la CSJH trata de corregir errores, otros se empecinan en desprestigiarse ante la sociedad.
Ya se puede decir que tenemos nuevo alcalde, pese a los intentos de empañar el proceso, incluso un intento de anular la votación de un distrito, lo que cambiaría el resultado general, causado por inconformes con los resultados. El nuevo alcalde tiene ahora que cumplir con el reordenamiento del transporte vehicular, los paraderos informales. Asimismo, tiene que reordenar el mercado, el comercio ambulatorio, solucionar el problema de los residuos sólidos y la contaminación, el apestoso drenaje pluvial y otros males que aquejan a la ciudad y a la provincia. La tarea no será fácil, pero tiene a la población que le dio su respaldo, que decidió por el Ing. Villavicencio, espera que demuestre carácter y que sea justo, de lo contrario se creará un gran problema social.



