El anuncio del presidente de la República que en 2021 se terminará la construcción del asfaltado de las carreteras Oyón-Yanahuanca-Ambo y Huánuco-La Unión-Huallanca debe ser tomado como la intencionalidad política de acelerar la construcción y como un buen deseo de cumplir con las exigencias de los huanuqueños, sostuvo el consejero Máximo Mayo Advíncula.
Tales aseveraciones tienen tal connotación y todos debemos apoyar estas buenas intenciones y exigir que las empresas responsables de ejecutar las obras aceleren el trabajo para terminar en el menor plazo posible.
Primer caso
En el proyecto del asfaltado de la carretera Huánuco-La Unión-Huallanca de 150 km, expresó su esperanza que no hayan más postergaciones de la licitación y que el 20 de setiembre se tenga a la empresa ganadora y si no hay apelaciones este mismo año se iniciaría la obra. En el mejor de los casos la ejecución culminaría en 2023 o 2024, pero si no hay retrasos, el presidente de la República podría inaugurarlo en 2021 el primer tramo Huánuco-Punto Unión de 51 km de distancia.
Segundo caso
En el caso de la carretera Oyón-Yanahuanca-Ambo, de 150 km de longitud, la licitación se divide en tres tramos, cada uno de los cuales tiene su propio expediente técnico. Se estima que en cada tramo las obras deben demorar dos años y la culminación de cada tramo dependerá de la fecha de suscripción de los contratos con cada empresa ganadora y la fecha de inicio.
En el primer tramo, Oyón-Desvío Cerro de Pasco de 48.94 km ya se licitó y se suscribió el contrato con el Consorcio Vial Ambo; el inicio de la obra será en los siguientes días, con un plazo de ejecución de dos años. El segundo tramo, Desvío Cerro de Pasco-División Chacayán, de 49 km, aún está en proceso de licitación en la fase de absolución de consultas ante la OSCE, que debe absolverlas antes de fin de mes; antes de finalizar setiembre se podría tener al ganador y si no hay apelaciones, en octubre se podría suscribir el contrato, para iniciar la obra en noviembre; pero si hay apelaciones esto se prorrogaría hasta el próximo año.
En esa carretera, los problemas más difíciles se encuentran en el tercer tramo, por estar pendiente de solucionar varias observaciones al expediente técnico, como el área donde depositar los escombros y las dos canteras que aún no se oficializan que se pondrán a disposición del proyecto.
En el caso de la escombrera, se planteó el uso del fundo Sipirihuay, pero los problemas judiciales del Gobierno Regional con la familia León Huaco no tienen solución a corto plazo y por ello es un dilema donde ubicarla, lo que prolonga la posibilidad de aprobar el expediente técnico y en consecuencia la licitación podría darse en el mejor de los casos recién en 2019.




