Luego de la expulsión del asistente técnico de La Punta, aficionados en un número aproximado de un centenar, al parecer hinchas del cuadro local, originaron una gresca de grandes proporciones al dirigirse en masa a donde estaban apostados los hinchas de León, a quienes les agredieron a mansalva sin consideración ni respeto a que habían niños, mujeres y adultos mayores. La emprendieron a golpes, aprovechando su mayor número, les tiraron piedras y palos y rompieron todo lo que hallaban a la mano, en especial los instrumentos musicales de los cremas. Estos al verse en inferioridad, atinaron a escapar como pudieron, otros treparon el alambrado y se metieron al campo, por lo que el árbitro dio por finalizado el partido.
Según el veedor Fidel Silva, fue una acción criminal de los hinchas de La Punta y según pudo observar, quedaron varios heridos de consideración.
Por versión de reporteros que estuvieron en el lugar, los incidentes fueron graves y lo peor es que se notó un número mínimo de policías, pese a que la federación había advertido al club local que tome las precauciones. Al final no hubo detenidos.




