La construcción de la obra de agua potable y alcantarillado de Pillco Marca culminará y será entregada en el mes de octubre del presente año, con todos sus componentes que incluyen dos pozos tubulares más la atención en una segunda etapa a los diversos barrios de Cayhuayna Alta, que no estaban contemplados en el expediente inicial, sostuvo el subgerente de obras Antonio Valdivia Martel.
El presupuesto está asegurado para la implementación del segundo pozo tubular al haberse logrado en los últimos meses una transferencia presupuestaria de parte del Ministerio de Economía y Finanzas.
Especificó que con la ampliación presupuestaria, se asegura que el proyecto de agua y alcantarillado de Pillco Marca será ejecutado de manera integral, sin exceptuar ningún elemento o componente, lo que permitirá a los beneficiarios tener el servicio.
Con los pozos tubulares se brindará agua potable a la zona de Cayhuayna Alta y con el agua proveniente de la planta de tratamiento de Cabritopampa los directos beneficiarios serán los vecinos de Cayhuayna Baja.
Aseguró que en la actualidad se encuentran en la fase de instalación de más de 4000 medidores nuevos y se revalidan los otros instalados anteriormente, también la línea de impulsión, el proceso de compra para el pozo tubular y finalmente concluir las conexiones que estaban pendientes por falta de disponibilidad de terreno y coordinación en campo. Con estos últimos trabajos se completa la ejecución del proyecto.
En relación al avance físico de la obra, señaló que se alcanza el 93 %, incluyendo los componentes anteriores, pero que se tendrá el 100 % en el mes de octubre, para luego entregarla a SEDA Huánuco, que es la empresa prestadora de servicios de saneamiento que se encarga de administrar el sistema de agua potable.
Los problemas
La ejecución de la obra se inició en la gestión de Luis Picón Quedo, pero a inicios de 2014 se paralizó porque el entonces alcalde Jesús Giles, no autorizó el uso del agua de Cabritopampa, por lo cual el Consorcio Saneamiento Huánuco que había recibido un importante adelanto de S/26 millones rescindió el contrato y, sin entregar el saldo no usado, se retiró de Huánuco.
En 2015, con la nueva gestión regional de Rubén Alva y gracias a un diálogo con el alcalde de Huánuco y con el alcalde de Amarilis, se acordó continuar la obra, modificar el proyecto para beneficiar a los diversos sectores que no estaban incluidos, y cambiar la modalidad de ejecución por administración directa que, con demoras e incrementos presupuestarios, anuncian la conclusión para el mes de octubre.




